La Loca del Gato y otras

Sr. Miau ¿de verdad está panzón?

Estoy aquí en la sala, en la “meditancia” de la vida y de repente pasa como todo un divo el dueño de mis quincenas, el Master del Universo, el “las traigo muertas”, “el no me toques que me ensucias”, sí, me refiero a mi querido Sr. Miau Micifuz de la Rorronera, conocido en el bajo mundo como el “panzón”, que viéndolo bien, sí está panzón.

Me quedé pensando: no es que sea una varita de nardo el minino en cuestión, no, pero lo que se dice gordo, gordo, tampoco está, “tons” yo me pregunto: ¿y esa panza de dónde salió?, porque a decir verdad, mi lindo gatito come lo justo, no se le dan muchos los “monchis” y lo veo con una panza que Dios guarde la hora.

Así que no me quedé pensando mucho y café en mano y compu en la otra me puse a buscar en master Google para averiguar qué es lo que pasa con el michiberto que es uno de los amores de mi vida.

Así que buscando aquí y allá encontré esta información que paso a compartir por si a alguno de ustedes también les surgió esta duda.

Los michis poseen ciertos mecanismos de defensa frente a situaciones adversas, en especial para épocas de poco alimento o de alta competitividad dentro de la manada.

La bolsa primordial es una de ellas: se trata de una zona en el bajo vientre, casi entre las patas traseras, en la parte más superficial y fuera de la cavidad abdominal, cubierta de piel y con cúmulo de grasa, que le permitirá obtener energía cuando sea necesario, como puede ser en inviernos duros o situaciones con escasa comida.

Esta estructura ha ido poco a poco desapareciendo a medida que los mininos se han ido domesticando y la obtención de comida ha dejado de ser tan difícil, así como las mejores condiciones de calor dentro de los hogares.

Por tanto, esta bolsa primordial no la tienen todos los micifuces ni en todas las razas, porque actualmente ya no es tan necesaria. A los gatos silvestres, por ejemplo, todavía puede serles de utilidad.

Habitualmente las Karen y Karencios del mundo creemos que el michi en cuestión está obeso porque vemos una especie de barriga que suele notarse más cuando se mueve y se va balanceando de un lado al otro.

Pero no es así, cuando un minino tiene sobrepeso, la grasa suele distribuirse por diferentes zonas como el tórax, abdomen, espalda o lomos. Esta grasa es más difícil de localizar de forma aislada porque no suele pendulear, sino que suele estar de forma más o menos integrada en el animal.

En cambio, en la bolsa primordial la grasa se encuentra localizada sólo en la zona inferior del vientre y por fuera de la cavidad abdominal, que se balancea cuando el gato se mueve con cierta velocidad. Lo que sí sucede es que en michis obesos la bolsa primordial puede ser también más voluminosa y evidente.

Esta bolsa primordial, que como bien acabamos de indicar no tiene nada que ver con el estado nutricional del animal, suele aparecer a partir de la pubertad.

Como habitualmente es también en esta época cuando se castra a nuestras mascotas, es frecuente que se asocie su aparición como consecuencia de haberlo castrado. Pero tampoco es cierto: la realidad es que no tiene nada que ver.

Y ustedes dirán ¿qué utilidad tiene esta bolsa primordial?

La función principal es reserva de energía, al tener en su interior tejido adiposo que podrá ser utilizado si las condiciones son adversas.

También ayuda en la movilidad, porque les proporciona una mayor elasticidad en la piel en la zona del tren inferior a la hora de realizar diferentes movimientos bruscos esenciales en la caza o en la huida, realizando saltos y carreras de mayor amplitud, potencia y agilidad.

Además, se asocia a una mejor protección de los órganos abdominales en ataques, peleas o situaciones de competitividad, tanto con otros animales de la misma especie y manada como contra otras especies.

Es más evidente en felinos salvajes de la sabana y de la jungla en libertad, donde ahí sí que tiene hoy en día utilidad práctica por las variaciones de la alimentación y del clima típicas de las distintas estaciones, así como por las luchas dentro de estructura del grupo, donde dichas peleas les pueden posicionar más alto en la jerarquía de la manada.

Por último, es posible ver que esta bolsa primordial se vuelve con la edad más flácida y desprendida. Esto es normal, porque al igual que en las personas, en los mininos la piel también pierde elasticidad con los años.

No se han descrito problemas, lesiones específicas o enfermedades que puedan ocasionarse en la bolsa primordial, pero hay otras en zonas cercanas que conviene tener cuidado y revisar periódicamente. En caso de notar un bulto en ella o cerca de ella, se recomienda acudir a tu veterinario para descartar enfermedades serias.

Bueno ya con esta información ahora veo que “El Panzón” solo tiene el apodo porque lo que se dice panzón, panzón, no está pero para evitar este tipo de situación pues seremos cuidadosos con su comida y monchis para evitar que pierda esa figura de príncipe que le ha llevado toda una vida mantener y a mí una lana el cuidar.

Bueno los dejos porque el “con todas puedo” ya llegó y está pidiendo sus tres segundos de apapacho y no voy a desperdiciarlos. “Vengache” mi precioso.

”Los gatos están destinados a enseñarnos que no todo en la naturaleza tiene un propósito”. – Garrison Keillor.

 Como siempre, te deseo muchas huellitas 🐾🐾🐾 de amor en casa. PdC.

Escrito por La Loca del Gato 🐈 y Otras…

Fuente: vitakraft.es

Foto de Magda Ehlers.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Te puede gustar