Ahora que estamos en octubre, mes en el que se dice que la Luna es más grande y hermosa, no desaprovechemos las noches para salir, mirar hacia el cielo y disfrutar de ella. Igual y su brillo nos inspira a escribir uno que otro verso, y si aun con toda su luminosidad y energía nomás no nos llega la inspiración, qué más da, solo gocemos estar a solas con nuestros pensamientos, con nuestros sueños, y ¡claro!, si tenemos la fortuna de la compañía que mejor, entonces preparemos una velada con vino en la terraza o en la azotea para disfrutar de su esplendor y magia.
Pero bueno, esto me lleva a preguntar en dónde podemos apreciar mejor la Luna de octubre, porque con eso que la lluvia y el cielo nublado no nos han dado tregua, entonces ¿qué podemos hacer para gozar del fascinante espectáculo que nos da?
Los expertos aconsejan que para admirar al bello astro tenemos que buscar sitios en donde el cielo esté despejado y haya la menor cantidad de contaminación lumínica. ¡Uffff!, entonces los citadinos de esta gran urbe ¿nos vamos a quedar sin admirarla? No, porque este es un buen pretexto para darnos una escapada a los lugares ideales para observarla en todo su esplendor sin obstáculos de ninguna especie.
Lugares recomendados para admirarla
Los espacios naturales alejados de las grandes urbes como las montañas, son las ideales por la amplia perspectiva del horizonte que nos permite verla en todo su belleza.
Ahora que si tenemos más tiempo, no estaría mal viajar a un destino con playa, que mención aparte, nuestro país tiene muchos, qué les parece Acapulco, Cancún, Puerto Vallarta, Playa del Carmen, Puerto Escondido… por mencionar algunas.
Otro excelente punto de observación, son los campos abiertos. Pero para quienes no pueden escapar de la vida urbana, hay opciones pese a la gran cantidad de fuentes lumínicas: las azoteas y los miradores, por ser lugares elevados que permiten escapar de la contaminación lumínica directa y disfrutar de una vista más clara de las famosas “lunas de octubre”.
Bien vale la pena gozar de este espectáculo que la Luna nos ofrece solo en este mes de octubre que es cuando se encuentra más cerca de la Tierra, lo que la hace lucir más grande y brillante. Además, la temporada de otoño en México suele traer consigo condiciones atmosféricas más estables y transparentes, lo que contribuye a una visión más nítida del cielo nocturno.
Bien dicen que de las lunas, la de octubre es más hermosa… No olviden tomar fotos. PdC.
Foto de Jay Brand.
