Texto y foto de Susana Vega López. Enviada.
Pachuca, Hgo.- ¿Te imaginas ver en un solo lugar 400 representaciones artísticas; entrar a un temazcal; asombrarte con fuegos pirotécnicos lanzados al ritmo de “Cielito Lindo”; escuchar en otomí la canción “!Let It Be” (Déjalo ser), de Los Beatles; sorprenderte con un espectáculo de drones; asistir a un jaripeo; comer, beber y comprar artesanías y ropa en un solo recinto?
¿Y, además, probar lo que ni siquiera habías imaginado: insectos, gusanos, chinches, o preferir comer lo típico aunque preparado por manos de cocineras tradicionales; admirar y tener la oportunidad de comprar artesanías y textiles de todos los estados de la República Mexicana?
Eso y más encontré al asistir a la séptima edición del Tianguis Nacional de Pueblos Mágicos que se realizó del 13 al 16 de noviembre en Pachuca, Hidalgo, donde por primera vez se dio la bienvenida en un Pueblo Mágico: Real del Monte, una de las nueve localidades con ese nombramiento en la entidad que resultó propicia, a pesar del frío intenso, para concentrar a los asistentes que después se encontrarían en el Recinto Ferial de Pachuca.
Luego de observar la destreza de los voladores de Papantla al ejecutar un espectáculo en una especie de rueda de la fortuna, llegué al pabellón de Medicina Tradicional donde se dieron consultas; se realizaron ofrendas; se dieron masajes; y se ofrecieron productos para tratar casi todos los padecimientos.
Así, encontré: pomadas, cremas, tés, extractos, aceites, bálsamos, jabones, shampoo, barro en polvo y en pasta, polvos, suplementos, hierbas y pociones mágicas que alivian y hasta curan determinado padecimiento no sólo físico sino emocional como el que se procura en las llamadas “limpias”.
Presencié una ceremonia tradicional con el saludo a los cuatro puntos cardinales, así como al cielo y a la tierra.
Comenzaron los saludos viendo al Oriente (Tlahuiztlampa), al rumbo del amanecer, a Xipe Tóte, que abre los caminos y renueva la vida; siguió el Norte (Mictlampa), el rumbo del misterio, a Tezcatlipoca, que muestra el espejo y fortalece al espíritu; luego, el Occidente (Cihuatlampa), el rumbo del viento precioso, a Quetzalcóatl que ordena la palabra y guía el retorno; en seguida, el Sur (Huiztlampa), rumbo del fuego que avanza, a Huitzilopochtli que da fuerza, voluntad y florecimiento.
Después, pidió a los asistentes subir las manos rumbo al Cielo (Ilhuicatl) para saludar a las estrellas, a los guardianes del destino que acompañan nuestro caminar; luego se dirigió a la Tierra (Tonantzin), la que nos sostiene y alimenta, madre de todo lo vivo. Finalmente, el saludo fue al Centro (Huehuetéotl/Xiuhtecuhtli), al fuego viejo, corazón del tiempo que une los rumbos y equilibra el ser.
Siete saludos en total llenos de misticismo, de magia, de energía, de entrega para sumergirte en un ambiente de sincretismo de religiones y creencias que coinciden en que prevalezca el bien, la buena voluntad, la paz, el amor, la confianza.
Se tocó el caracol, se reconoció el olor a sahumerio. La ofrenda, al centro de la plaza donde se dibujó una especie de espiral con yerbas, frutas, maíz, semillas, flores, velas, y un paliacate con un incensario, una vara y una caja de cerillos Flama (de madera).
En ese mismo escenario se montó un temazcal de varas donde los que quisimos, entramos de cinco en cinco. Había que inclinarse, agacharse, para entrar, ocupar un lugar y acomodarte como puedas (sentada en el suelo, de rodillas, de cuclillas, en flor de loto). Llegó un molcajete con “las abuelitas”, unas piedras incandescentes a las que, una por una, les rociamos un té de hierbas y pedimos algún deseo o externamos alguna intención.
Más allá, conferencias, exposiciones, y citas de negocios.
Pito Pérez
En el pabellón de los Pueblos Mágicos estaba un señor vestido con ropa vieja y rasgada, pero eso sí, con sombrero y corbata personificando a Jesús Pérez Gaona “Pito Pérez”, de Santa Clara del Cobre. El objetivo era dar a conocer parte de la cultura de Michoacán.
Para llamar la atención tocaba la flauta para luego recitar: “¿Qué favor le debo al sol por haberme calentado. Si de chico fui a la escuela, si de grande fui soldado; si de casado cabrón cornudo y de muerto condenado? ¿Qué favor le debo al sol por haberme calentado? Campanas, campanas de Michoacán repicar todas a vuelo porque ha vuelto Pito Pérez, hijo predilecto del Estado por quien deben de sonar los clarines, disparar sus cañones hasta rasgar sus oídos con sus truenos porque ha vuelto Pito Pérez, orgulloso con sus harapos y altivo con sus placeres”, un extracto de José Rubén Romero (escritor, narrador, político y poeta mexicano nacido en Cotija de la Paz.
Magdalena de Kino
En este tianguis resaltaron los diferentes tipos de turismo como el religioso que es famoso en Magdalena de Kino, donde la directora de turismo, Fernanda Bustamante Demara, comentó por qué visitar ese pueblo mágico de Sonora.
“Tenemos a San Francisco Javier, el santo patrono, que se festeja en octubre con bailes y la presencia de tribus indígenas como los yaquis, mayos, tohono o’odham o pápagos. También descansan los restos del venerable Padre Kino quien próximamente será santo o eso esperamos“.
La directora de turismo consideró que los caracteriza la comida, desde el tradicional postre “ponteduro” de origen prehispánico (algo así como palomitas de maíz con miel), hasta todo lo que hay elaborado con membrillo (cajetas, empanadas, bolitas de dulce con tajín), así como salsa de chiltepín con tomate o sólo, empanadas de higo y, claro, la machaca con huevo, con pico de gallo (para ellos salsa bandera) y la carne seca.
Explicó que en el desierto de Sonora se da una madera muy especial: el palo fierro, misma que trabajan los artesanos para hacer muchas cosas: chiltepineros, dominós, figuras de animales, plantas y más.
“La plaza monumental de Magdalena de Kino es la más grande de Sonora; es una réplica de un pueblo de Nayarit. La primera senadora mujer de la República Mexicana fue Alicia Arellano, originaria de Kino; y su hija Claudia Pavlovich fue gobernadora (2015-2021); tenemos mucha historia también con Luis Donaldo Colosio”.
Cuetzalan
“Es un pueblo muy tranquilo, seguro, con muchas tradiciones, con cultura viva, el 90 por ciento de la población en nahua hablante, todavía nos valemos del trueque (intercambio de mercancías), uno de los doce pueblos mágicos de Puebla”, comentó a esta reportera el director de turismo municipal de Cuetzalan del Progreso, Francisco Javier Flores.
Precisó que de la Ciudad de México a ese destino se hacen cinco horas por carretera; cinco horas que valen la pena para descubrir un lugar con gente cálida, amable; para visitar la Parroquia de San Francisco de Asís, la plaza, el kiosko, donde se puede realizar turismo de naturaleza con cascadas, pozas, ríos subterráneos, cañones, grutas, cuevas. Además, hay talleres de artesanías, danzas y la gastronomía es ancestral, señaló.
Color y más color
Espectáculos de música, danza regional, el folclor en plenitud donde resaltaron lo sones alegres, vestuarios con llamativos colores, enaguas, peinados con trenzas, listones coloridos, rebosos, sombreros, máscaras y letras de canciones que arrancaban la risa a los presentes como la que presentó Comala, con un estribillo que decía: “son lindas las comaltecas pues saben amar pero tienen un defecto se quieren casar”.
En fin, muchas fueron las actividades y experiencias que se pudieron vivir en este gran evento que congregó a 62 mil 941 asistentes (la entrada fue libre) que pudieron recorrer 32 pabellones artesanales -uno por cada estado de la república-; visitar el pabellón de inclusión dedicado a visibilizar el trabajo de mujeres, comunidades indígenas y personas con discapacidad, además del espacio donde Nicaragua -país invitado- resaltó sus bondades.
Más allá de cifras y logros alcanzados (el impacto económico total del tianguis nacional de pueblos mágicos 2025 llegó a 67 millones 605 mil pesos), asistir a un Tianguis donde se reúnen Pueblos Mágicos es toda una experiencia ya que en un sólo recinto se tiene la oportunidad de conocer la cultura, la artesanía, la medicina tradicional, la naturaleza y la gastronomía de gran parte de México.
Eso sí, es sólo una probadita de destinos mágicos y místicos para tener una idea de lo que encontraremos en cada pueblo. PdC.
