Turismo

Tradiciones, bailes y gastronomía en la “Edición de Oro” del Tianguis Turístico México

Texto y foto de Susana Vega López. Enviada

Acapulco, Gro.- En la bautizada “Edición de Oro” del Tianguis Turístico México, -porque se cumplieron 50 años de esta gran fiesta- se dieron cita muchos de los involucrados en este sector que se interesa por brindar las condiciones necesarias a quienes tienen la necesidad de viajar o trasladarse a otro destino.

Del 27 al 30 de abril Acapulco reunió a prestadores de servicios, representantes de hoteles, de restaurantes, de medios de transporte, de prensa, y de destinos nacionales e internacionales para hacer negocio, para exhibir sus productos, para vender experiencias que dejen una derrama económica no sólo a los que tienen grandes empresas o propiedades sino a la comunidad en general.

En las instalaciones de Expo Mundo Imperial, lugar que cuenta con 68 mil metros de construcción; 22 mil metros cuadrados de exhibición libre de columnas; 44 mil 500 metros de áreas al aire libre; y más de 50 salas de juntas, se pudo “visitar” a las 32 entidades federativas de la República Mexicana, algunos pueblos mágicos, otros países y lugares varios.

En este espacio también se pudieron conocer tradiciones costumbres, bailes, gastronomía, bebidas, artesanía, textiles, y muchas historias de vida, no obstante que el objetivo es hacer negocios, vender, comprar, intercambiar.

El bate y la sal real

Por ejemplo, ¿sabes que es el bate? y ¿de dónde es? Resulta que es una bebida tradicional de Colima, que se elabora a base de semilla de chan acompañada con miel de piloncillo. El chan es una variación de chía con linaza por lo que su sabor resulta raro; tiene un alto valor nutricional y es refrescante.

También se utiliza como remedio para combatir la acidez, la diarrea, los dolores de estómago, y hasta bajar la fiebre. Es rico en minerales y se le considera un súper alimento.

Se sabe que se ingiere desde tiempos remotos y su consistencia, al entrar en contacto con el agua, se torna gelatinosa, viscosa, porque se libera el mucílago. Y su apariencia es como la de un atole color café, aunque en seguida se siente que se consume algo fresco.

Estudios señalan que la semilla del chan es un efectivo insecticida y conservante natural de granos.

En el estand de Colima también supimos de la sal de grano que allí se elabora. La joven Elisa, solícita, habla de la Sal Real, un producto cien por ciento artesanal; un proceso que tiene más de 100 años de historia considerado el oro blanco de Colima por su gran tradición y cultura que hay detrás de todas las familias que se dedican a su elaboración.

Además, ya cuentan con la ruta de la sal para que el visitante conozca todo el proceso de elaboración. Se lleva a la planta, se les muestra cómo se empaca al mayoreo y al menudeo y se pasa al área de producción para que realicen la pizca de la sal. Aquí se les da la experiencia completa.

Se tiene la creencia que la sal proviene del agua del mar pero esta sal viene de tres aguas: del mar, de la laguna de Cuyutlán y del agua que baja del cerro de Manantlán en temporada de lluvia. Toda se concentra en el subsuelo y es allí donde comienza el proceso que tarda hasta 20 días en extraer el agua para que se pueda piscar la sal.

El agua se lleva a la zona de estanques de aproximadamente 15 centímetros donde se separan los metales pesados del agua y la salinidad. “Cuando se saca el agua está en ocho grados y tiene que aumentar entre 16 y 18 para pasarla a otra ‘alberquita’ y con la ayuda del sol y el viento se van formando los granitos de sal y entonces sigue la pisca”, explica Elisa.

Después, continúa, se pasa a las montañas más grandes para otro proceso de secado y luego a la planta para que durante un año se seque completamente. Un proceso totalmente artesanal que no ocupa ningún químico para lograr la flor de sal.

Explica que la Sal Real es baja en sodio y contiene 30% menos sodio que la sal común; además, es rica en minerales como calcio, hierro, magnesio y oligoelementos pertenecientes al agua de mar.

Es por eso que las condiciones ambientales, su geografía y su clima son ideales para el proceso de esta sal que resulta especial, única en el mundo por sus cualidades y consistencia.

Los Xhita con acocote de Jilotepec de más de 150 años

Así, al recorrer el Tianguis Turístico México 2026 nos encontramos con Misael Santiago, caracterizado de Xhita, un viejo cansado con cuernos y largas barbas; un personaje que forma parte de una tradición de más de 150 años.

Se trata de un personaje que participa en una ceremonia que se realiza en Jilotepec y que consiste en visitar casas en un ritual de baile por las calles durante 40 días antes del miércoles de ceniza y termina el martes de carnaval. La idea es pedir a Dios un buen ciclo agrícola, una buena cosecha.

Su atuendo consta en un “greñero”, un tocado o peluca elaborado con colas de res (las consiguen en el rastro, las lavan y les dan tratamiento especial) que se cosen a la copa de un sombrero al que se le pegan unos cuernos de toro.

También porta una máscara de fibra natural del maguey (tixtle) con largas barbas, así como pantalón y chaleco del mismo material. Además, trae un látigo o chicote que no es par agolpear sino para producir, en la milpa, el sonido de un trueno para llamar a la lluvia para que haya agua y se logren las siembras, sus productos como el maíz y el frijol.

Jilotepec viene de Xilotepetl que significa en el cerro de las mazorcas o en el cerro de los maíces, donde se encuentra la Diosa Xilonen (diosa del maíz).

Participan en este ritual doce comunidades que visitan las casas al son de guitarra y violín.

También porta un instrumento, el acocote, elaborado con un guaje que se corta de ambos lados, se le realizan algunas incisiones para que al momento de soplar se produzca un sonido como del mugido de un toro.  

El café de Juan Valdez

En los pasillos del Tianguis das unos pasos y te encuentras en Colombia, donde te ofrecen un tintico, un café con reconocimiento mundial: el café de Juan Valdez, una marca que representa lo mejor del café colombiano.

Inició sus actividades el 14 de diciembre del 2002 en el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá donde se instaló la primera tienda Juan Valdez y, con ella, el inicio de un sueño materializado donde se visibiliza la labor del caficultor colombiano y la calidad del café de este país.

La compañía establece el programa de inclusión laboral y se convierte en su proyecto bandera para fomentar la inclusión de personas con discapacidad cognitiva en alianza con la fundación Best Buddies Colombia. ‍

En 2007 se lanza la primera edición del libro: “Juan Valdez, la estrategia detrás de la Marca”, el cual narra la táctica de valorización del café de Colombia desarrollada por la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), que tiene como principal objetivo beneficiar a los caficultores colombianos a lo largo de la cadena de valor.

Un año después, se expande a nivel mundial con la exportación de café empacado a Europa y Asia en alianza con LAN y Hoteles Marriott; se aperturan tiendas en Chile y Ecuador.

En 2009 ya cuentan con 147 tiendas Juan Valdez y logran presencia internacional en más de 2 mil 340 supermercados. Para 2024 cuentan con 630 tiendas a nivel global.

A la fecha se tienen más de 370 tiendas en Colombia y más de 630 en el mundo y continúan con la expansión de su marca a nuevos mercados a nivel mundial.

“La Parroquia”

Y al seguir el recorrido llegamos a Veracruz, a los portales, donde está “La Parroquia”, una famosa cafetería que es toda una tradición si visitas el puerto veracruzano.

Este año festeja sus 100 años de abrir sus puertas para todo aquel que busca tomar un delicioso café: el famoso “lechero”, donde se coloca el vaso y una cuchara que sirve de instrumento para llamar la atención del mesero; un tintineo que brota al golpear el vaso con el metal de la cuchara.

“La Parroquia” ha sido el punto de encuentro para políticos, trabajadores, marineros, pescadores, pobladores, comerciantes y turistas nacionales e internacionales.

Las familias se reúnen para disfrutar del maravilloso café cultivado en la región, y deleitarse con sus conchas de nata y exquisita comida.

El café de “La Parroquia” se cosecha en fincas ubicadas en Huatusco, Veracruz; un lugar que por su altura y riqueza natural provee de todas las características necesarias para tener un sabor único, gran cuerpo, rico aroma y la acidez perfecta.

Dicen que el café se debe tomar sin azúcar. Si quieres dulce puedes acompañarlo con algún pan.

Y tú, ¿cómo tomas el café? PdC.

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