Miscelánea

Ciudad sobre lava: el legado del volcán Xitle

Si vives en el sur de la CDMX, lo más probable es que tus pies —y tu casa— estén sobre la herencia de un “monstruo” que despertó hace 1,670 años: el volcán Xitle.

Según Claus Siebe, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, las lavas de este volcán son las más densamente pobladas del planeta. Y aunque construir sobre piedra dura es un dolor de cabeza para los arquitectos, la expansión de nuestra enorme mancha urbana no se detuvo ante nada.

Un “borrón y cuenta nueva” geológico

El Xitle no es como el Popo; es un volcán monogenético, lo que significa que nace, hace erupción una vez y se retira para siempre. Pero vaya que dejó huella: su lava calcinó todo a su paso, enterrando la antigua ciudad de Cuicuilco (solo la gran pirámide logró asomarse por encima del desastre).

Se dice que los sobrevivientes de aquel entonces tuvieron que “hacer las maletas” y mudarse a Teotihuacan, ayudando a que la famosa “Ciudad de los Dioses” creciera todavía más.

Naturaleza vs. Concreto

Lo curioso es que, después de tanto tiempo, el ecosistema de El Pedregal todavía no se recupera. La naturaleza es lenta: convertir la roca en suelo fértil toma miles de años. Sin embargo, justo cuando las plantas y los animales estaban recuperando su territorio, nos adelantamos nosotros con el asfalto.

Aquí te dejamos tres datos rápidos de este coloso:

Piedra histórica: La lava del Xitle se usó para construir desde la antigua Tenochtitlan hasta edificios coloniales que hoy ves en el Centro Histórico.

Lava “de cuerdita”: A diferencia de otros volcanes, la lava del Xitle era más fluida y creó formas que parecen cuerdas en el suelo.

¿Volverá a pasar? El Xitle ya está jubilado, pero como estamos en pleno cinturón volcánico, no hay forma de saber cuándo o dónde podría nacer un “hermanito” nuevo en la Sierra de Chichinautzin.

Así que, la próxima vez que camines por las rocas de Ciudad Universitaria o de Tlalpan, recuerda que estás pisando un paisaje que cambió la historia de México para siempre. PdC.

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