Especialistas de la Facultad de Medicina de la UNAM alertan que las mujeres son subdiagnosticadas y tardan más en pedir ayuda ante un infarto. Además, el riesgo comienza desde la infancia: el 50% de las niñas ya presenta niveles de grasa alterados.
Si pensabas que los problemas del corazón eran “cosa de hombres”, es momento de actualizar el chip. En México, las enfermedades cardiovasculares en las mujeres no solo están subestimadas, sino que ellas enfrentan barreras críticas que van desde la falta de representación en estudios clínicos hasta diagnósticos tardíos.
Durante la conferencia “Prevención y detección del riesgo cardiovascular”, Gabriela Borrayo Sánchez, secretaria General de la Facultad de Medicina de la UNAM, fue clara: las mujeres están subreconocidas y subtratadas. Aunque los hombres se enferman con más frecuencia, el pronóstico para ellas suele ser más grave.
La brecha de género en Urgencias
Los datos son contundentes. Un estudio con más de 62 mil pacientes reveló que las mujeres presentan mayores índices de diabetes (52.7%) e hipertensión (69.3%) que el promedio. Pero el verdadero problema es el tiempo.
Borrayo Sánchez, líder del protocolo Código Infarto, señaló que las mujeres suelen esperar hasta seis horas más que los hombres para pedir ayuda, muchas veces por presentar síntomas atípicos o por priorizar el cuidado de otros.
Antes de 2015, 7 de cada 10 mujeres no recibían atención oportuna; hoy la cifra ha bajado, pero ellas siguen teniendo un 29% más de probabilidades de reinfarto y un riesgo significativamente mayor de insuficiencia cardíaca.
Foco rojo desde la niñez
Por su parte, Ana Lilia Rodríguez Ventura, jefa de Embriología y Genética de la FM, puso sobre la mesa una realidad preocupante: el riesgo cardiovascular empieza mucho antes de la edad adulta. Un estudio reciente mostró que el 50% de las niñas en México ya tiene un porcentaje de grasa alterado.
Este exceso de grasa no es solo un tema estético; es una enfermedad crónica que genera inflamación y envejecimiento prematuro. En las niñas, esto puede derivar en complicaciones como ovarios poliquísticos, acné e incluso problemas de fertilidad a futuro.
¿Cómo hackear el riesgo?
La buena noticia es que el 89% de los casos de diabetes o problemas cardíacos se pueden prevenir con cambios en el estilo de vida. Las expertas recomiendan cinco pasos básicos para “blindar” el corazón:
- Menos silla, más acción: Reducir el sedentarismo y moverse diario.
- Fibra al poder: Aumentar el consumo de vegetales y grasas buenas.
- Adiós a lo ultraprocesado: Limitar grasas trans y comida empaquetada.
- Cero tabaco: Fumar es el peor enemigo de tus arterias.
- Moderación: Evitar el consumo de alcohol.
Cuidar el corazón no es una cuestión de edad, sino de hábitos que deben empezar desde hoy. PdC.
