La Loca del Gato y Otras
Historias, curiosidades y noticias para quienes saben que perros y gatos no sólo son mascotas… son parte de la familia.
*Los dos golden retriever fueron nombrados por la comunidad universitaria y ahora forman parte de la Unidad Canina de Rescate y Detección de la UNAM.
Dicen que el perro es el mejor amigo del ser humano, y no es difícil entender por qué. Su lealtad, inteligencia y capacidad para acompañarnos en los momentos más importantes los han convertido en mucho más que una mascota: son compañeros de vida.
Mientras compartimos esta plática, sorbo a sorbo de una buena taza de café, hoy queremos presentarte a dos lomitos muy especiales que tienen una gran misión: ayudar a proteger a toda una comunidad universitaria.
Se llaman Cuauhtli y Balam, y son los nuevos integrantes de la Unidad Canina de Rescate y Detección de la UNAM, mejor conocida como UNAM K9.
Sus nombres no fueron elegidos al azar. La propia comunidad universitaria participó en la convocatoria para nombrarlos, buscando palabras que reflejaran la riqueza cultural de nuestro país.
Cuauhtli, que en náhuatl significa águila, representa el liderazgo y la vigilancia. Balam, palabra maya para jaguar, evoca fuerza, protección y el profundo vínculo con nuestras raíces ancestrales.
El titular de la Unidad Canina, Julio Velázquez Rodríguez, explica que la intención fue elegir nombres que recordaran nuestra historia, nuestras tradiciones e incluso parte de la mitología que forma parte de la identidad de México.
Dos Golden retriever con una importante misión
Cuauhtli y Balam son dos machos de raza golden retriever, perros conocidos por su carácter noble, equilibrado y amigable.
Quienes conviven con esta raza saben que son pacientes, sociables y disfrutan estar rodeados de personas. Precisamente esas características los convierten en excelentes candidatos para trabajar en espacios donde diariamente transitan miles de estudiantes, profesores, trabajadores y visitantes.
Aunque su aspecto inspira ternura, su entrenamiento es altamente especializado.
Ambos forman parte del área encargada de la detección de armas de fuego y explosivos, una labor preventiva que contribuye a mantener seguros los espacios universitarios.
Una familia canina que sigue creciendo
La Unidad Canina de la UNAM cuenta actualmente con 24 ejemplares.
La mayoría participa en tareas de búsqueda y rescate, mientras que Cuauhtli y Balam fortalecen el equipo especializado en detección.
Los dos lomitos llegaron a la Universidad mediante una donación del Gobierno Federal y trabajan siempre acompañados por guías caninos altamente capacitados.
Para recibirlos también se adecuaron sus espacios de estancia temporal con áreas más cómodas, techos que los protegen de la lluvia, zonas para tomar el sol y espacios que favorecen la convivencia entre ellos.
Los perros pueden verse, olfatearse y socializar, algo fundamental para su bienestar y para fortalecer el trabajo en equipo.
Mucho más que un gran olfato
Cuando pensamos en perros de trabajo solemos imaginar únicamente su extraordinario olfato.
Pero detrás de cada uno hay horas de entrenamiento, disciplina, juego, confianza y, sobre todo, un vínculo muy especial con su guía.
Ese lazo es el que les permite realizar tareas complejas con precisión y, al mismo tiempo, disfrutar cada entrenamiento como si fuera un juego.
Cuauhtli y Balam llegan a la UNAM para reforzar las labores de prevención, demostrando que la seguridad también puede caminar sobre cuatro patas, mover la cola y regalar una mirada llena de nobleza.
Porque al final, detrás de cada uniforme… sigue habiendo un lomito dispuesto a cuidar de todos. PdC.
Como siempre te deseo muchas huellitas 🐾🐾🐾 de amor en casa.
Escrito por La Loca del Gato y Otras…
