Cultura

La Llorona “Al Final del Camino”

Texto: Susana Vega López

¿Te imaginas un escenario natural, único, donde la noche empieza y termina el día para dar paso a la negrura que sirve de marco al misterio que encierra la puesta en escena de “La Llorona”? una leyenda que se ha transmitido por generaciones donde se mezcla la historia con criaturas sobrenaturales y gritos desgarradores.

En México, la magia y el encanto se hacen presentes una vez más con “La Llorona” una puesta en escena que ahora lleva como lema: “Al Final el Camino”; una propuesta que tradicionalmente se veía desde la trajinera y que ahora se desarrolla en una chinampa que permite tener un acercamiento con los actores de esta obra -50 en total- para tomarte la foto y convivir con productores y artesanos de la zona.

Primero se deberá llegar al salón Michmani ubicado en el antiguo canal de Cuemanco número 3, en la pista olímpica Virgilio Uribe, Xochimilco, donde te asignarán un remero que te llevará por el canal principal en un recorrido que invita a la meditación pues el silencio sólo se rompe con el ladrido de los perros que se acercan a la orilla del agua.

A la chinampa “Yolpaki” se puede bajar al filo de las cinco de la tarde para caminar, todavía con luz natural, por la zona donde te esperan productores de dulce, amaranto, miel, aceite de oliva y derivados varios (cremas, jabones, aceites y esencias por citar algunos) además de exhibición y venta de artesanías y antojitos varios.

En punto de las siete de la noche comienza esta producción que utiliza consolas, pantallas led, iluminación y audio profesional para lograr que la obra tenga ciertos efectos que permiten dar un ambiente peculiar que lleva a los visitantes a vivir una experiencia sin igual.

La actuación se engalana con una gran pirámide que alcanza una altura de 10 metros por ocho de ancho realizada en madera, metal y fibra de vidrio.

En entrevista con Nayeli Cortés, “La Llorona” señala que “todos los años hacemos una modificación, adaptaciones, para brindar un espectáculo diferente, basados en algún momento histórico, en algo conmemorativo y ahora el tema es “Al final del camino”.

Dijo que el tema alude “a todo lo que hemos pasado en esta vida y que pareciera que ya cuando llega el final del camino tal vez no los sea, sino que podría ser el inicio de algo más… Está dedicado a nuestros muertos, a quienes se nos adelantaron, a quienes ya estamos preparados para recibirlos porque al final del camino, cuando decimos adiós, sabemos que finalmente vamos a volver a estar juntos”.

Nayeli Cortés explico que ésta es una nueva temporada, diferente, en el sentido de la organización y de cómo se va a recibir a la gente; es una nueva propuesta que se trabaja con la misma entrega y emoción, que se perfecciona año con año.

“Todo el elenco estamos muy emocionados… El público siempre nos veía desde lejos, desde las trajineras, como era tradicional y teníamos la espinita desde hace varios años de estar más cerca y ahora se logró estar más cerca pues lo vamos a hacer en una chinampa; los actores también necesitamos estar cerca del público, sentirlo”.

Emocionada, reveló que “la gente va a tener la oportunidad de bajarse de la trajinera, de estar en la chinampa y ver el espectáculo a escasos metros, cerca de la pirámide monumental, a escasos metros de los españoles, de los xochimilcas, de la batalla, realmente van a sentir el temblar de la tierra con el sonar de los tambores, de instrumentos prehispánico de percusión como el teponaxtle; el tambor yaki (o de agua); el caparazón de tortuga y otros instrumentos como el violín, la guitarra, el arpa y la flauta. Además de cantar en náhuatl y tener danzas en vivo. Todo muy cercano”.

La Llorona, más que una leyenda

“La Llorona” es un ser diferente que puede estar en diferentes planos. Yo, como xochimilca, también he escuchado el grito de La Llorona. Hace muchos años me tocó escuchar a la Llorona estaba en la casa de mi mamá, en el pueblo de Santa Cruz Acalpixca, en donde se hacen el dulce cristalizado. No dijo nada, sólo escuché su grito muy cerca. Dicen que cuando la escuchas lejos es porque la tienes al lado y si la escuchas cerca, es que está lejos”, explica.

“La Llorona”, explica “… forma parte de nuestra cultura. Los veladores de la obra también la han visto sentadita en el teocalli viendo hacia la luna. No hicieron nada, sólo la vieron y se metieron al almacén”.

Recuerda que hace algunos años, durante la presentación de la obra, cuando se lamentaba, lloraba y se preparaba para dar el grito en la escena del agua, de pronto se escuchó el llanto y ya no gritó.

“Cuando lo iba a hacer se me adelantaron; se oyó el grito pero no fui yo. Agradecí y le dije: qué bueno que querías estar allí y pues que te escucharan”, dijo.

“Observé que había pescaditos saltando; mi remero dijo que eran burbujas; que luego nos jalan y no nos dejan avanzar… Son muchas vivencias las que hemos tenido. Siempre le pedimos permiso, ofrendamos nuestro trabajo con flores y frutas”, añadió.

Además… “Con frecuencia la llamamos y queremos que esté tranquila. Es una madre en pena pero por el amor que le tiene a sus hijos”.

“Visitantes de todo el mundo vienen a conocer esta propuesta noble, muy real. No inventamos nada. Lo que ven es lo que somos: chinamperos, trabajadores, artesanos. No lo que fuimos, lo que somos, agregó.

Corazón alegre

“La Llorona” se presenta en la chinampa Yolpaki que significa corazón alegre, corazón feliz, corazón contento, afirma Nayeli, para luego indicar que “el objetivo es precisamente tener a toda la gente que nos va a visitar contenta; que se sienta con el corazón feliz; que vivan una experiencia única en su clase. Es un espectáculo completamente familiar”.

Manifestó, además, “estamos tomando una de las leyendas más arraigadas, más populares que es “La Llorona”, ¡pero La Llorona en Xochimilco!, cómo la percibimos nosotros. No es que la recibamos cada año, No. La tenemos, la sentimos todos los días, porque en Xochimilco es un personaje que está presente durante todo el año”.

Michmani

Precisó que se va a embarcar desde el salón Michmani, que es un parque ecoturístico de la zona lacustre de Cuemanco. Allí, van a subirse a la trajinera para llevarlos, sobre el canal principal, hasta la chinampa.

“Habrá área de comida, de productores de la zona, de amaranto, de miel, de todo lo que se produce en Xochimilco; también habrá artesanos de la zona de Milpa Alta, que volarán globos de Cantoya; la gente podrá ver cómo se elevan; se va a poder tomar fotos en la pirámide, con los compañeros que van a salir con sus vestuarios”, explicó.

“A las siete en punto va a empezar nuestra obra. Queremos que lleguen temprano para que disfruten estar en Xochimilco, en esa zona adentrada, con su familia y luego disfruten la función”, precisa.

Al referirse al ajuar de los danzantes, consideró que “el traje de mis compañeros de danza no es un disfraz, no es algo que se haya montado para el momento. Son trajes que ellos mismos confeccionaron, con diferentes materiales, con bordados hechos a mano. Las plumas son reales”.

Además, explicó: “Dentro de las tradiciones de la danza una pluma es muy significativa, No es que nada más te la compres y ya. Necesitas tener honor, haber participado en actividades culturales dentro de tu grupo de danza para que la puedas portar porque el hecho de portar un copilli lleno de plumas de aves que, por cierto, no se lastima a ningún animalito pues se usan las que dejan las aves en la mudanza de plumas. Los danzantes deben hacer algo por su comunidad para poder portarlas, Tiene un significado y cierta energía.

Es por eso que es importante que la gente los vea de cerca; aprecie la vestimenta y la coreografía porque se hace en vivo, es real, tiene un por qué un sentido. Ellos danzan como si fuera una oración en movimiento, es todo un ritual; también realizan la danza del fuego, es algo espectacular para darle y regalarle a la gente; la danza es cultura viva, un espectáculo real.

Cada año se tiene una temática y ahora está dedicada a nuestros muertos, a quienes les podremos decir adiós pero al final del camino siempre vamos a estar juntos.

Una obra de más de 30 años

Empezó hace más de 30 años por estudiantes de la preparatoria, y el embarcadero Cuemanco retomó la obra. El productor es el mismo desde hace 18 años y ahora decidió pasar el evento a una chinampa.

Nayeli comenzó a participar en 2008 interpretado, en náhuatl, la canción de La Llorona “y poco a poco me fui adentrando. A lo largo de los años tuve algunos personajes y ahora ya estoy con el personaje principal, el de La Llorona. Es un honor muy grande y un privilegio…”

“La Llorona” aconsejó, que por ser un espacio natural, una zona chinampera, hay que ir abrigados y usar repelente de mosquitos. Las butacas estarán cubiertas por una gran carpa, no así el área de espectáculos pues los actores estarán expuestos a la intemperie.

Maquillaje de Izi One

Al preguntar sobre su maquillaje reveló que lo elabora Izi one, que ha ganado premios internacionales.

“Se ha tardado hasta 7 horas en maquillarme como cuando me hizo un Body Paint donde me puso ¡hasta ajolotes! Mi maquillaje no sólo es un esqueleto. Tiene un sentido. También lleva flores de cempazúchitl”.

El maquillaje es diferente cada año por la intención que tiene el momento.

Finalmente, dijo que trabajan muy de la mano con la comunidad estudiantil por lo que muchos del elenco son estudiantes; también con la Unión de Campesinos y Productores Chinamperos de la zona lacustre y con el grupo artístico Chokani. La comunidad xochimilca se encarga de este festival que surge con el objetivo de difundir la riqueza natural de Xochimilco.

A esta temporada se espera la asistencia de 20 mil personas. El costo por persona es de 600 pesos y los días 9, 10 y 11 de octubre se darán al dos por uno. Con funciones de jueves a domingo. PdC. ☕

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