Ciencia y Tecnología

115 años de sismicidad

Septiembre, además de ser el mes patrio, es el recordatorio de los sismos que han dejado huella en la mente y corazón de los mexicanos. Pareciera mera casualidad, pero ¿sabías que el pasado 5 de septiembre, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) cumplió 115 años de operaciones?

El Servicio inició operaciones en 1910 con la estación central en Tacubaya y aproximadamente una decena de estaciones de segundo orden.

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Resguarda los datos de la sismicidad registrada en los últimos 115 años, que son la columna vertebral del conocimiento de la sismotectónica y de la sismología en el país.

El jefe de dicha instancia a cargo de la UNAM, Arturo Iglesias Mendoza, cuenta que hoy en día su red se conforma de 70 estaciones por toda la República mexicana, con tecnología de punta –un sensor de velocidad, otro de aceleración y sensores GPS o GNSS que miden la deformación-, y 30 más en el Valle de México.

Fue inaugurado el 5 de septiembre de 1910 por el entonces subsecretario de Fomento, Andrés Aldasoro. Estaba a cargo del Instituto Geológico Nacional, que era parte de la Secretaría de Fomento.

El gobierno mexicano, encabezado por el entonces presidente Porfirio Díaz, aceptó la invitación de diversas organizaciones internacionales para participar en una red mundial de instrumentos sismológicos que permitieran monitorear este fenómeno.

Ello, luego de que en 1906 un terremoto destruyó la ciudad de San Francisco, en Estados Unidos, relata el investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, Luis Quintanar Robles.

“México respondió con la instalación de la estación sismológica en Tacubaya y algunas otras más que le permitían registrar los sismos en el país y de Centroamérica”, rememora el investigador del Departamento de Sismología.

La inauguración se realizó en ocasión del centenario de la Independencia de México. “Fue una decisión un poco política, pero también ayudó, de manera significativa, al desarrollo de la sismología en México por la cantidad de registros de sismos importantes que ocurrieron a lo largo del siglo XX”.

Quintanar Robles refiere que los sismos de 1985 fueron un momento crucial para el SSN. “Todo mundo sintió el sismo, vio la destrucción que causó en la Ciudad de México, pero contrariamente a lo que ocurre hoy, que se puede saber su localización a los tres, cuatro minutos, en aquel entonces no se podía saber dónde había ocurrido”.

Llevó horas determinarlo porque el personal tenía que trasladarse a la estación de Tacubaya para ver los registros. Aunado a ello, se necesitaba contar con los datos de varias estaciones foráneas que los operadores comunicaban por teléfono o por telegrama.

Conocer la magnitud requirió de más datos; se obtuvieron días después al contar con los de estaciones en México, Europa, Estados Unidos y Sudamérica.

El experto universitario asevera: con el desarrollo de sistemas de información, el SSN ha contribuido a crear el Sistema Nacional de Protección Civil, que antes de 1985 no existía, así como al desarrollo de técnicas y sistemas de alertamiento temprano.

Insiste en que la población debe tener conciencia de que vivimos en un país con vulnerabilidad sísmica, por lo que seguirá temblando con la misma o mayor magnitud.

“La labor entonces es evitar, en la medida de nuestras posibilidades, la pérdida de vidas humanas. ¿Cómo se puede lograr? Sabiendo qué hay que hacer en caso de sismo, construyendo mejor para que nuestras edificaciones puedan resistir los embates de las ondas sísmicas”. PdC.

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