¿Qué tal una ensalada de Opuntia ficus-indica, con unas rebanadas de jitomate, cebolla, queso panela y para darle mayor sabor, orégano o cilantro picado? A qué no se te antojó, pero cuando sepas qué es la Opuntia… vas a pedir ración doble.

Has de saber que el ingrediente misterioso además de ser un alimento tradicional en la comida mexicana, también puede ser una fuente de biogás.

La Opuntia ficus-indica, nombre científico del nopal, una cactácea muy consumida en nuestro país ya sea en ensalada, con huevos o como acompañante de guisos tradicionales es motivo de estudio por integrantes del Departamento de Ingeniería Ambiental del Instituto de Ingeniería (II) de la UNAM.

Para mejorar la obtención de biogás a partir de residuos de nopal e incrementar su producción, ellos analizan las reacciones bioquímicas que ocurren en los procesos de fermentación de este producto.

En México al año se produce casi un millón de toneladas de nopales. Cultivo que empezó en Milpa Alta, y que junto con zonas colindantes del Estado de Morelos, son las de mayor producción.

Dentro del género de las cactáceas, las más conocidas son los nopales, por ser comestibles. Opuntia ficus-indica es la de cultivo más intenso y de mayor importancia comercial, incluso se le atribuyen propiedades alimenticias destacadas (como mejorar el transporte de insulina en las personas diabéticas).

El equipo de investigación que lidera Simón González Martínez, investigador del Instituto tiene la hipótesis de que, si se logra una fermentación etanólica eficiente, la generación posterior del energético es más rápida y eficaz.

El nopal tiene altos contenidos de carbohidratos, lo cual permite una fermentación rápida, por ello se está determinando cuánto etanol pueden producir, bajo qué condiciones y en qué cantidades. PdC.

Fuente: Comunicado de prensa de la UNAM.

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