Puebla no solo es mole, dulces o sidra, o chalupas o cemitas. Puebla un estado ubicado en el centro-oriente del país va más allá de su tradicional y famoso mole poblano. Puebla es rapel, grutas, bosque de niebla y de bambú; es campos de berrys, de peras; es ríos, lagunas, pero también turismo comunitario y de aventura.
La entidad poblana con sus 12 Pueblos Mágicos tiene todo para sorprender al turista joven y al de la tercera edad, a los visitantes nacionales y a los extranjeros llegados de Canadá o de Francia, y de otros países.
En sus comunidades y Pueblos Mágicos se puede vivir de todo, como dice Andrés Morales Flores, presidente de la Asociación de Tour Operadores de Puebla.
Ahí se pueden disfrutar sus cascadas naturales, lagunas, tirolesa, senderismo de montaña o un paseo por las faldas de los volcanes Ixtaccíhuatl y Popocatépetl, o algo más tranquilo, un recorrido en tranvía por toda la ciudad poblana.
O qué tal en Tehuacán sorprenderse con el avistamiento de las estrellas en la reserva de la biósfera entre cactus de aproximadamente 25 metros de altura. O si se quiere algo más “fuertecito”, un palenque de mezcal, ahora que Puebla se le identifica como el segundo productor más importante de esta bebida espirituosa, y cómo no si tiene más de 120 marcas diferentes.
Pero si se quiere seguir en la aventura, la perla de la sierra en la zona de Tlatlauqui, colindando con Veracruz, los ríos naturales, fosas, bosque de niebla, de bambú, harán que los sentidos se despierten; o qué mejor, un paseo en bicicleta, cruzar un puente tibetano o una tirolesa de más de un kilómetro.
Para todos los gustos hay; talleres de talavera y de gastronomía en donde se aprende a preparar el mole poblano y las chalupas. Que todavía se quiere más, entonces están los recorridos por una fábrica de esferas o de vinos o por las cúpulas de algunas de las 365 iglesias, de donde las vistas son impresionantes.
Que se quiere conocer la arqueología poblana, entonces está Cholula en donde se encuentra la pirámide más grande del mundo en cuanto a basamento.
En Puebla el turismo ya no solo es tomar fotografías, recorrer sus calles y comer, ahora es vivir cada minuto las cascadas, las grutas, su bosque de niebla, un recorrido en bicicleta; en fin, en el estado se puede disfrutar el turismo gastronómico, cultural, religioso, de aventura…PdC.
Con información de Platiquemos de Turismo.
