Un paso a la vez hacia una vida más saludable: Experta revela cómo caminar impacta positivamente la salud física y mental, desde el control de enfermedades crónicas hasta la mejora del estado de ánimo.
Dar un simple paseo diario podría ser la clave para destapar una cascada de beneficios para la salud, tal como lo confirman los datos compartidos por Mackenzie Long, entrenadora personal en fisioterapia y medicina deportiva en Mayo Clinic Health System en La Crosse y Onalaska, Wisconsin.
Contrario a la creencia popular de requerir ejercicio extenuante, caminar emerge como una herramienta accesible y potente para el bienestar integral.
Entre sus múltiples bondades, se destaca su capacidad para:
- Controlar la presión arterial y la diabetes.
- Ayudar en la pérdida o mantenimiento del peso.
- Mejorar el equilibrio, la coordinación y fortalecer el core: conjunto de músculos profundos que estabilizan el tronco, incluyendo abdominales, lumbares, glúteos, pelvis y diafragma, formando una “caja” que da soporte, equilibrio y fuerza para casi todos los movimientos y para proteger la columna. Fortalecerlo es clave para la salud postural y prevenir lesiones, no solo por estética.
- Gestionar el estrés, liberar endorfinas y mejorar el estado de ánimo.
- Reducir significativamente el riesgo de ataque cardíaco, demencia, ciertos tipos de cáncer y diabetes tipo 2.
- Mejorar el sueño y frenar el deterioro mental.
- Promover una vida más larga y mantener la independencia en la edad avanzada.
Desmintiendo el “número mágico” de pasos
Long aclara que no existe una cifra mágica de pasos inamovible para cosechar estos beneficios. Si bien alcanzar los 10,000 pasos diarios es excelente para reducir la mortalidad prematura, la mayor parte de esa reducción se observa entre los 4,000 y 8,000 pasos. “Después de los 10 mil, aún seguirá viendo beneficios, pero estos empiezan a estancarse”, explica.
La consistencia es clave, no la intensidad inicial
Lo importante es la acumulación de pasos a lo largo del día. Pasear al perro, una caminata enérgica o moverse por la casa, todo suma. Long aconseja empezar de forma lenta y constante, escuchando al cuerpo. Estrategias sencillas, como aparcar más lejos o hacer varios viajes con las compras, pueden incrementar fácilmente la actividad diaria.
¿Qué significa “caminata enérgica”?
El ritmo “enérgico” es personal, pero una guía útil es intentar mantener una velocidad de 4.8 a 5.6 km/h. Una forma sencilla de medir la intensidad adecuada es la “prueba del habla”: si puede hablar, pero con dificultad para mantener una conversación completa, ha encontrado su ritmo óptimo. Este nivel de intensidad ha demostrado mejorar la función cerebral y el bienestar general.
“Incluso si consigue caminar un poco cada día, su cuerpo responde a este ejercicio y usted obtiene los beneficios”, concluye Long, enfatizando que cualquier movimiento es mejor que la inactividad. PdC.
Con información de Mayo Clinic.
Foto de Tobi.
