No es solo un “trol” en internet; la violencia en redes es el reflejo de lo que ya vivimos en las calles. Expertos de la UNAM nos explican cómo defendernos más allá de cerrar nuestras cuentas.
Si alguna vez has sentido miedo al abrir tus mensajes directos o has pensado dos veces antes de subir una foto por temor al qué dirán, no estás exagerando. Durante el Quinto Foro Universitario contra la Violencia Digital, la doctora Luz María Garay Cruz, académica de la UNAM, dejó algo muy claro: la violencia digital no es un caso aislado, es la continuación de la violencia que ya existe en la sociedad.
Los de siempre, los más afectados
Aunque cualquiera puede ser blanco de un ataque, hay grupos que la pasan peor. Mujeres, personas de la comunidad LGBTQ+, jóvenes y activistas están en la primera línea de riesgo. Según la experta, no se trata solo de insultos; hablamos de control, acoso y daños reales que ocurren detrás de la pantalla.
En el mundo digital nos topamos con de todo: desde extorsiones y críticas crueles por el físico que generan ansiedad, hasta la ciberviolencia sexual, que es, lamentablemente, lo que más sufren las mujeres hoy en día.
El problema de “desaparecer” de las redes
Cuando alguien sufre acoso, la reacción inmediata suele ser bloquear, cambiar el número o cerrar la cuenta. Pero Garay Cruz señala un problema: casi nadie denuncia. Ya sea por pena, por no saber cómo hacerlo o por miedo a que las autoridades las culpen (la famosa revictimización), el silencio permite que los agresores sigan como si nada.
¿Y las plataformas? Bien, gracias.
Aunque gigantes como TikTok, Meta (Facebook e Instagram) y Google han hecho pactos con el gobierno para frenar la violencia de género, la realidad es que todavía quedan debiendo.
La académica critica que se ignore el rastro que dejamos en internet (nuestra huella digital) y que los mecanismos de control de estas apps no siempre funcionen cuando más se necesitan.
Tu mejor “escudo”: la alfabetización digital
La solución no es dejar de usar internet, sino aprender a usarlo a nuestro favor. Para la doctora Garay, la alfabetización digital es nuestra mejor defensa. No se trata solo de saber picarle a los botones, sino de:
- Ser dueños de nuestra privacidad: No aceptes a desconocidos y cuida quién ve tus fotos.
- Ponerle candado a todo: ¡Usa contraseñas seguras! Nada de fechas de nacimiento ni nombres de mascotas fáciles de adivinar.
- Tener ojo crítico: Aprender a detectar riesgos antes de que se conviertan en un problema.
Al final del día, se trata de dejar de ser víctimas pasivas. Aprender a cuidarnos y defendernos en internet es el primer paso para transformar nuestro entorno digital en un lugar más seguro para todos. PdC.
