*En México, el lugar donde vives lo decide casi todo
Envejecer en México es casi como vivir en países distintos: no es lo mismo cumplir 60 en la modernidad de Monterrey que en las carencias de las sierras de Chiapas. Así de clara fue la experta de la UNAM, Verónica Montes de Oca, al explicar que en nuestro país la vejez no se vive igual para todos.
Un futuro con canas (y muchas)
Si crees que hoy ves a muchos adultos mayores, prepárate: para el año 2070, seremos casi 49 millones de personas mayores de 60 años. Eso es más del 34 por ciento de toda la población.
Básicamente, México está en camino a convertirse en un país de abuelos, y el problema es que no todos están llegando con las mismas oportunidades.
Dime dónde vives y te diré qué salud tienes
La geografía manda. Mientras que en estados del norte como Chihuahua o Nuevo León, casi todos (90%) tienen servicios de salud, en Michoacán la cosa se pone difícil: solo el 68 por ciento tiene acceso a un médico. Además, ciudades como la CDMX ya tienen “rostro de adulto mayor”, concentrando el mayor porcentaje de esta población en el país.
La vejez se vive diferente en cada entidad de nuestro país, dice Verónica Montes de Oca.
Mujeres: viven más, pero con menos
Hay otro dato clave: la vejez en México tiene rostro de mujer. Ellas viven más años, pero llegan a los 60 con los bolsillos más vacíos. ¿La razón? Pasaron gran parte de su vida trabajando en casa o en empleos informales sin seguro ni pensión. Al final, viven más tiempo, pero con mayor dependencia económica.
¿Qué sigue?
El envejecimiento en México no es una experiencia igual para todos; depende drásticamente de la región, el género y las oportunidades acumuladas a lo largo de la vida. Así lo señalaron especialistas durante el I Coloquio Internacional Vulnerabilidad socioterritorial de las personas mayores, organizado por el Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM.
Los expertos de la UNAM y de universidades internacionales coinciden en que no podemos seguir ignorando estas diferencias. El reto no es solo vivir más, sino que el lugar donde naciste o trabajaste no sentencie tu calidad de vida al llegar a la tercera edad. PdC.
Foto de Yasmin Cadore.
