*Académico universitario estudia los oficios prehispánicos que aún sobreviven en México
A través del proyecto “Oficios del México Prehispánico: Estudio Etnoarqueológico”, el académico Jesús Carlos Lazcano Arce, del Instituto de Investigaciones Antropológicas (IIA) de la UNAM, trabaja en el resguardo de conocimientos ancestrales que, tras siglos de persistencia, hoy enfrentan el riesgo de desaparecer.
Mediante la etnoarqueología —disciplina que analiza sociedades vivas para comprender el pasado—, el investigador ha documentado el trabajo de comunidades indígenas como los huicholes, tarahumaras, nahuas, mayas y zapotecos.
Su estudio revela que actividades como la talla de metates de piedra, la elaboración de ladrillos de adobe y la construcción de cuexcomates (graneros monumentales) siguen vigentes, conservando técnicas de hace más de mil años.
El vínculo entre el pasado y el presente
La investigación, que inició en la zona arqueológica de Xochitécatl-Cacaxtla, Tlaxcala, permite entender cómo los “agroartesanos” del periodo Epiclásico (650-950 d.C.) fabricaban sus herramientas y viviendas.
“Observar cómo producen adobes o tallan el basalto en la actualidad nos permite sugerir, con mayor certeza, cómo se hacía en el pasado”, explicó Lazcano Arce.
Un ejemplo son los cuexcomates: mientras que en Tlaxcala han sido sustituidos por costales, en Puebla y Morelos aún se construyen estas estructuras de hasta cuatro metros de altura, preservando un diseño que antes servía tanto a élites como a campesinos.
Tradiciones en peligro por la modernidad
Pese a la riqueza de estos saberes, el académico alertó sobre la fragilidad de este patrimonio. La migración de las nuevas generaciones hacia empleos en el sector servicios (como taxistas o dependientes de tiendas) y la influencia de nuevas religiones que prohíben ritos tradicionales, como el cocinado del pibipollo en el sureste, están provocando la pérdida de la memoria agrícola y productiva.
Asimismo, prácticas sociales de colaboración como el tequio en Oaxaca —el trabajo comunitario para construir casas o cosechar— siguen siendo el pilar de la supervivencia de estos oficios, aunque las poblaciones que los mantienen suelen vivir en condiciones de precariedad.
Hacia el estudio del trueque
Con el material recopilado en México y Centroamérica, el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales planea la publicación de varios libros. Tras concluir esta etapa, su siguiente objetivo será investigar el trueque, analizando cómo este sistema de intercambio sobrevivió desde el mundo prehispánico hasta los mercados indígenas contemporáneos. PdC.
