La historia de Helian Leigon no es la de un empresario convencional. Es la de un estratega del espíritu que aprendió a negociar con la vida cuando esta le había dado la espalda.
Destacado inversionista, filántropo y líder de más de 13 iniciativas empresariales, su nombre resuena hoy en foros internacionales de la talla del Parlamento Británico, el G20 y la ONU. Sin embargo, el camino a la cima comenzó en el sitio más oscuro: una banqueta frente al Autódromo Hermanos Rodríguez de la CDMX.
El pacto en la banqueta: El día que todo cambió
Con una formación profesional en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y egresado de la Escuela Bancaria Comercial (EBC), Helian reconoce que el inicio no fue nada sencillo.
De la fábrica de desesperanza a una sonrisa genuina
“Provengo de una familia de escasos recursos económicos. Mi infancia no fue solo carencia material; fue una fábrica de desesperanza. Toqué fondo tantas veces que en tres ocasiones atenté contra mi vida porque sentía que el túnel no tenía salida”, confiesa.
No obstante, todo cambió un día después de aventarse a un camión para quitarse la vida y no conseguirlo. El joven Helian quedó tirado en el asfalto, con la ropa rota y el alma aún más:
“Estaba ahí, sentado en la banqueta, completamente roto. Recuerdo que le dije a Dios: ‘Vamos a hacer un pacto: tú ponme donde tenga que estar y te prometo que voy a dar mi 100% y me voy a dejar fluir, pero es lo último que hago en la vida’”.
Ese pacto de fe lo llevó a cambiar la desesperanza por una sonrisa. Comenzó a cantar en los camiones y a vender postres de su propia fabricación:
“Mis primeras ventas fueron un desastre. Hasta que me di cuenta de que el problema no eran los postres, era yo. Estaba siempre enojado con la vida, era mi peor enemigo. Cuando cambié la amargura por una sonrisa genuina, el universo cambió conmigo. Pasé de no vender nada a que la gente hiciera fila”, explica.
Impacto industrial: Crear empresas para sanar historias
Hoy, a 20 años de distancia, aquel joven de la banqueta es un referente internacional que ha fundado empresas en sectores de ciencia, salud, tecnología y sostenibilidad.
Más que empleos, un saldo a favor de la dignidad humana
Sus corporativos generan actualmente más de 1,500 empleos directos y 35,000 indirectos, cifras que él traduce de inmediato en impacto humano:
“No contrato números, contrato historias. Cada empleo es un padre que llega a casa con dignidad, un joven que no tiene que migrar y una familia que recupera la esperanza. Ese es mi verdadero saldo a favor”, subrayó.
Ciencia y sustentabilidad con reconocimiento internacional
Sus logros no se han quedado en las fronteras de México; el joven emprendedor ha sido representante en diversos foros de alcance global, participando desde la Cumbre Energética en la Casa Blanca (2016) hasta representaciones ante el G20 YEA y la ONU.
El proyecto de hidrógeno que conquistó al Parlamento Británico
Sus proyectos destacan por ser altamente innovadores y sustentables. Al grado de que fue galardonado por el Parlamento Británico (2024) en la categoría de Mejores Proyectos Sustentables y reconocido como Emprendedor del Año. Este galardón se debió a un desarrollo científico enfocado en la construcción de casas sustentables que generan electricidad, agua y gas por medio de hidrógeno.
Este ecosistema de innovación ha alcanzado hitos en múltiples sectores alineados al desarrollo global:
- 9 industrias de innovación e infraestructura.
- 3 iniciativas en salud y bienestar.
- 8 proyectos en trabajo decente y crecimiento económico.
- 1 modelo transversal enfocado en poner fin a la pobreza en México.
La Agencia Nacional Espacial: Democratizar las estrellas
Su proyecto más reciente es quizás uno de los más ambiciosos que ha emprendido: la formación de la Agencia Nacional Espacial de Ciencia y Tecnología. Integrada por la iniciativa privada, constituye la primera agencia de este tipo no solo en México, sino también con impacto en Argentina, Londres y la India.
Un ecosistema privado, ético y sin fronteras mentales
“Es una organización sin fines de lucro, no gubernamental, nacida desde el sector privado, que convoca a mentes brillantes, instituciones visionarias, emprendedores y aliados estratégicos con una misión compartida: impulsar el avance científico, tecnológico y humano con una visión audaz, ética y sin fronteras mentales. La finalidad es coordinar y promover proyectos de alto impacto en los ámbitos espacial, científico y tecnológico a nivel internacional.
Quiero que el próximo gran astronauta o ingeniero aeroespacial salga de una preparatoria pública de un municipio o de un taller mecánico. La finalidad es impulsar talento, despertar conciencias e impulsar proyectos de alto impacto con una visión ética y sin fronteras mentales. Las estrellas no preguntan por tu apellido o tu cuenta bancaria; simplemente brillan para todos”, explicó.
Justicia social: El deber de alimentar la esperanza
Además de su faceta industrial, Helian ha cimentado una profunda labor filantrópica, a menudo silenciosa, que nace de su propia historia de hambre y frío.
Despensas con Causa y la labor de servir sin contar
A través de la iniciativa Despensas con Causa, ha impactado a miles de familias en situación de vulnerabilidad alimentaria, entregando toneladas de alimentos a comunidades marginadas durante la pandemia y diversas crisis económicas.
“No es caridad, es justicia social. Si yo comí de la basura, no puedo dormir tranquilo sabiendo que un niño se acuesta con hambre”, sentencia.
“Hace nueve años llevábamos más de 1,500 fundaciones y más de 2 mil toneladas de apoyo en todo México. Hace nueve años dejamos de contar y nos enfocamos en seguir esta labor de servir, dar y compartir. Cada día se suman más quienes entienden que todos estamos en el mismo barco”, dijo Helian.
Cicatrices compartidas: Su filosofía plasmada en letras
Sus vivencias están condensadas en dos libros de su autoría: El Arte de Negociar y El Ser. Fundamentos del Inconsciente. Yo antes de Mí. Textos que funcionan como un manual de resiliencia empresarial y una guía de sanación espiritual.
Vivir el presente y devolver la fe al mundo
“El liderazgo auténtico no se mide por títulos, sino por las cicatrices que te atreviste a compartir. El Arte de Negociar no enseña a ser tiburón, enseña a negociar con dignidad, como cuando negocié con Dios en esa banqueta. El Ser es un espejo para convertir el dolor en combustible. Escribirlos fue mi terapia final para cerrar el duelo y entender que mi historia ya no me pertenece a mí; le pertenece a quien la necesite para no rendirse”, sostuvo.
Sobre el futuro, Helian es claro y prefiere mantener los pies en el presente:
“Si me hubieran contado hace 20 años que yo habría recibido reconocimientos internacionales y fundado tantas empresas, jamás lo hubiera creído. Siendo sinceros, nunca planeé llegar hasta donde he llegado y eso me deja tranquilo porque prefiero vivir el presente sin importar lo que vaya a pasar en el futuro. Al final, la vida no se trata de lo que acumulas, sino de a cuánta gente le devolviste la fe”.
Pronto se anunciarán los nuevos proyectos de emprendimiento social y la firma de un acuerdo de colaboración internacional para la Agencia Espacial. La historia de Helian Leigon continúa, y apenas está despegando. PdC.
