Una plática entre amigas puede comenzar con un café… y terminar con una buena noticia: la Clínica contra el Tabaquismo de la UNAM ofrece terapia en línea por Zoom y WhatsApp
¿Sabías que en la UNAM hay un programa para dejar de fumar y que ni siquiera tienes que ir hasta la Universidad?
Seguramente se están preguntando: ¿Cómo que no tengo que ir? ¿Entonces cómo funciona?
La respuesta es sencilla: por Zoom y WhatsApp.
Y quizá para una persona que lleva años diciendo “ya voy a dejar de fumar”, pero nunca encuentra el momento, esta información pueda ser justo ese pequeño empujón que estaba esperando.
La Clínica contra el Tabaquismo de la Facultad de Medicina de la UNAM ha desarrollado un modelo digital para acompañar a quienes quieren dejar esta adicción, utilizando herramientas como sesiones grupales vía Zoom, WhatsApp, podcasts y recursos de inteligencia artificial.
Y hay un dato que llama la atención: ocho de cada 10 participantes dejan de fumar después del tratamiento.
Una terapia que cambió de escenario
La Clínica contra el Tabaquismo comenzó sus actividades el 31 de mayo de 2000, con un modelo basado en terapia cognitivo-conductual y sesiones grupales presenciales.
Los tiempos cambiaron. Y la pandemia de COVID-19 obligó a buscar nuevas formas de acompañar a las personas.
Así nació el modelo digital que actualmente se encuentra en proceso de evaluación y que permite que quienes desean dejar de fumar reciban atención sin necesidad de trasladarse.
Las 12 sesiones del tratamiento se realizan de manera grupal a través de Zoom.
Los participantes se organizan en grupos de entre 10 y 15 personas y tienen una reunión semanal de aproximadamente una hora.
Además, se crea un grupo de WhatsApp en el que participan pacientes y terapeutas.
Ahí pueden plantear dudas, compartir inquietudes y recibir las actividades que forman parte del tratamiento.
Es decir, no se trata solamente de conectarse una hora a la semana y decir “nos vemos el próximo martes”. Hay acompañamiento durante el proceso.
¿Y la privacidad?
Este punto también es importante.
La Clínica solicita el consentimiento informado de los participantes al inicio del procedimiento.
Las sesiones no se graban, precisamente para proteger la privacidad de quienes participan.
En caso de que una persona lo solicite y dé su consentimiento, puede recibir de manera individual, a través de su correo electrónico, un resumen de la sesión generado mediante la herramienta de inteligencia artificial de Zoom.
Porque dejar de fumar ya es un reto suficientemente grande como para agregarle preocupaciones por la privacidad.
¿Quiénes llegan a la Cínica?
De acuerdo con Guadalupe Ponciano Rodríguez, coordinadora del Programa de Investigación y Prevención del Tabaquismo del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, la edad promedio de quienes acuden a la Clínica ronda los 47 años.
Y hay una razón.
Es precisamente alrededor de las décadas de los 40 y 50 años cuando muchas personas comienzan a notar señales que antes quizá pasaban inadvertidas: tos por las mañanas, sibilancias, dificultad para hacer ejercicio o incluso problemas para subir unas escaleras sin quedarse sin aire.
A veces el cuerpo comienza a cobrar la factura de muchos años de cigarro. Y es entonces cuando algunas personas deciden que ya es momento de dejarlo.
No siempre es fácil, pero tampoco hay que hacerlo solo
Una de las dificultades para abandonar el tabaco es la recaída.
La especialista explica que existen diferencias entre hombres y mujeres respecto a algunos de los factores asociados con volver a fumar.
En las mujeres, señala, las recaídas pueden relacionarse con situaciones emocionales, familiares o de pareja.
En los hombres, se asocian con mayor frecuencia con estrés, ansiedad y dificultades de la vida cotidiana o laboral.
Por eso el acompañamiento resulta importante. Porque dejar de fumar no consiste únicamente en tirar la cajetilla a la basura.
También implica aprender a enfrentar situaciones, emociones y hábitos que durante años estuvieron relacionados con el cigarro.
El tabaco no es un asunto menor
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el tabaco provoca aproximadamente ocho millones de muertes cada año en el mundo.
En México, de acuerdo con la información proporcionada por la especialista, se registran alrededor de 171 fallecimientos diarios asociados con enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco.
Entre ellas se encuentran el cáncer de pulmón, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares.
Y hay otro tema que tampoco debemos perder de vista: los vapeadores.
Ponciano Rodríguez los compara con una granada, mientras que al cigarro tradicional lo describe como una bomba atómica.
La comparación puede parecer fuerte, pero busca llamar la atención sobre algo importante: ninguno es inocuo.
Más de tres mil personas han dejado el cigarro
Los resultados acumulados de este trabajo son significativos.
Desde el año 2000 y hasta 2025, aproximadamente tres mil personas han abandonado el cigarro mediante el trabajo de la Clínica, tanto en su modalidad presencial como a distancia.
En cuanto al modelo digital, más de 150 personas ya lo han cursado. Y el acompañamiento no termina cuando una persona deja de fumar.
La Clínica realiza seguimiento a los tres, seis y 12 meses posteriores, porque mantenerse sin fumar también forma parte del proceso.
La especialista destaca precisamente la importancia de ese acompañamiento: conforme se da seguimiento, aumenta la eficacia y las personas se sienten acompañadas.
Y esto apenas comienza
La Clínica contra el Tabaquismo también trabaja en nuevas herramientas digitales.
Entre los proyectos a futuro se contempla incorporar tendencias impulsadas por organismos como la Organización Panamericana de la Salud, incluyendo avatares o robots capaces de responder preguntas en tiempo real y brindar motivación durante las 24 horas.
Tecnología al servicio de algo profundamente humano: ayudar a una persona a recuperar el control sobre un hábito que puede terminar dañando seriamente su salud.
Entonces, ¿por dónde empiezo?
Quizá esta sea la parte que alguien necesita encontrar al final de esta nota.
Si llevas tiempo pensando: “Ahora sí voy a dejar de fumar”.
Tal vez este sea un buen momento para pedir información.
No importa si ya lo intentaste antes.
No importa si una vez lo dejaste y después volviste a fumar.
Y tampoco importa si hasta ahora pensabas que para recibir ayuda tendrías que trasladarte.
La Clínica contra el Tabaquismo de la Facultad de Medicina de la UNAM cuenta con este modelo de atención a distancia.
Para valoración y atención puedes enviar un mensaje vía WhatsApp al:
📱 55 49 34 68 99
Quizá una conversación entre amigas comenzó con un: ¿Sabías que la UNAM ayuda a dejar de fumar?
Y quién sabe… Tal vez después de esa plática alguien decida que ya es momento de intentarlo una vez más.
Porque hay hábitos que cuesta mucho dejar. Pero pedir ayuda también es una forma de empezar.
Y esta vez, quizá el café pueda acompañar la conversación… sin cigarro. PdC. ☕
