La Loca del Gato y Otras
Historias, curiosidades y noticias para quienes saben que perros y gatos no sólo son mascotas… son parte de la familia.
*Cajas, cajones, clósets y otros rincones que nuestros mininos convierten en sus lugares favoritos.
Para un gato, una caja de cartón puede ser un palacio, el cajón de la ropa una suite y el teclado de la computadora… el mejor lugar de la casa
Hay una pregunta que quienes convivimos con gatos hemos hecho más de una vez:
¿Dónde está el gato?
Lo buscamos debajo de la cama, detrás del sillón, en el patio… y nada.
Hasta que descubrimos dos orejitas asomándose de una caja que llevábamos días sin usar, o encontramos a nuestro minino cómodamente instalado dentro de un cajón que dejamos abierto por accidente.
Y entonces viene la segunda pregunta:
¿Por qué, si tiene una cama preciosa, decidió dormir ahí?
La respuesta es sencilla: porque es gato. 😸
Pero detrás de esas ocurrencias hay algo más que simple capricho.
Una caja puede convertirse en refugio
Las cajas de cartón tienen un atractivo especial para muchos gatos.
Son pequeñas, cerradas por varios lados y les permiten sentirse protegidos mientras observan lo que sucede afuera. Además, el cartón puede ayudarles a conservar el calor.
Por eso no resulta extraño que una caja vacía se convierta rápidamente en el lugar favorito de la casa.
Podemos comprarle una cama carísima, con cojín, bordados y hasta nombre propio.
Y él…elige la caja del paquete que llegó ayer.
Porque así son.
El clóset: territorio de tranquilidad
Otro de sus escondites favoritos puede ser el clóset.
Entre la ropa, los gatos encuentran un espacio oscuro, tranquilo y con olores familiares. Para algunos, además, es una especie de refugio donde pueden descansar sin que nadie los moleste.
Claro que aquí hay que tener cuidado.
Antes de cerrar una puerta, hay que asegurarnos de que nuestro pequeño explorador no haya decidido instalarse dentro.
Porque si hay algo que un gato sabe hacer perfectamente es desaparecer sin avisar.
Debajo de la cama: “aquí nadie me encuentra”
Debajo de la cama puede parecer un sitio incómodo para nosotros. Pero para un gato, puede ser maravilloso.
Es oscuro, tranquilo y ofrece protección por varios lados. Además, desde ahí puede observar los movimientos de la casa sin estar completamente expuesto.
Es posible que, cuando nuestro gato se mete debajo de la cama, simplemente quiera dormir.
Pero también puede estar buscando un lugar donde sentirse seguro.
Por eso, si lo vemos refugiarse ahí de vez en cuando, no necesariamente está haciendo una travesura.
¿Y la ropa recién doblada?
Ahí sí hay una pregunta que merece una investigación especial.
¿Por qué la ropa recién lavada y doblada con tanto cuidado parece tener un imán para los gatos?
Una explicación es el calor y otra, muy importante, es el olor familiar.
La ropa puede tener nuestro aroma y eso puede resultar reconfortante para ellos.
El problema es que uno acaba de doblar la camiseta…y el gato ya está encima.
No importa cuántas veces la retiremos. Para él, probablemente acabamos de preparar una cama.
El lugar más alto también puede ser el favorito
No todos los gatos buscan esconderse. Algunos prefieren exactamente lo contrario: estar arriba de todo.
La parte superior de un mueble, una repisa o algún sitio elevado puede convertirse en un excelente mirador.
Desde ahí pueden observar el movimiento de personas, otros animales y todo aquello que sucede en su territorio.
Y sí, también pueden dormir.
Porque aparentemente dormir a dos metros del suelo resulta perfectamente normal cuando uno es gato.
El lavabo, la tina y otros lugares inesperados
Hay gatos que descubren el lavabo y deciden que es suyo. Otros prefieren la tina vacía.
Algunos se acomodan en una cesta, una maleta, una bolsa de papel o cualquier recipiente que tenga el tamaño adecuado.
Y luego están los que consideran que el teclado de la computadora es el sitio perfecto para echarse una siesta justo cuando su humano está trabajando.
Quizá no sea casualidad.
Los gatos suelen sentirse atraídos por lugares cálidos, pequeños, tranquilos o que les permitan estar cerca de las personas que consideran parte de su grupo.
Así que mientras nosotros pensamos:
“¡Quítate de ahí, tengo que trabajar!” ellos probablemente están pensando: “Perfecto. Aquí está mi humano y además hace calor.”
Pero hay escondites que sí debemos vigilar
Aunque muchas de estas ocurrencias forman parte del encanto de convivir con un gato, hay lugares donde debemos evitar que se meta.
Lavadoras y secadoras, por ejemplo, pueden representar un peligro serio. También debemos tener cuidado con hornos, estufas, muebles que puedan cerrarse, espacios donde pueda quedar atrapado y lugares con productos químicos.
Y si nuestro gato comienza a esconderse mucho más de lo habitual, especialmente si antes no lo hacía, conviene observarlo.
Los gatos son expertos en ocultar que algo les pasa, así que un cambio repentino en su comportamiento merece atención.
Entonces, ¿por qué se esconden?
Porque un gato necesita sentirse seguro. Un espacio pequeño puede ofrecerle protección. Un sitio elevado puede darle control visual. Un rincón cálido puede ser simplemente el lugar perfecto para dormir.
Y, en ocasiones, esconderse también puede ser su manera de decir: “Necesito un ratito de tranquilidad.”
Al final, quizá convivir con un gato sea aprender a mirar la casa de otra manera.
Nosotros vemos una caja. Él ve un refugio.
Nosotros vemos un cajón. Él ve un dormitorio.
Nosotros vemos una repisa. Él ve un mirador.
Nosotros vemos una bolsa de papel. Él…ya decidió que es suya.
Y quizá esa sea una de las cosas más bonitas de vivir con ellos: descubrir que, para un gato, los lugares más sencillos pueden convertirse en pequeños espacios de seguridad, descanso y felicidad.
Así que la próxima vez que preguntes: “¿Dónde está el gato?”, antes de entrar en pánico, revisa: la caja, el cajón, la ropa, la maleta, debajo de la cama, y por supuesto: tu silla.
Porque seguramente él ya llegó primero. PdC.
Como siempre te deseo muchas huellitas 🐾🐾🐾 de amor en casa.
Escrito por La Loca del Gato y Otras…
