Miscelánea

El sabor de Oaxaca en pleno Reforma

Ya casi es fin de semana y seguro estás igual que yo, pensando a dónde ir a comer o qué plan armar para salir de la rutina. Si andas con antojo de algo rico, tradicional y bien mexicano, te tengo un chisme gastronómico que te va a encantar.

Resulta que acaba de abrir sus puertas Real del Barro Mercado, y ni te imaginas lo céntrico que está. Queda en pleno Paseo de la Reforma, casi esquina con Sevilla y a unos pasos de la Diana Cazadora.

A diferencia de su restaurante hermano en la calle de Hamburgo, este nuevo espacio viene con un concepto mucho más casual, versátil y súper amigable con el bolsillo, ideal para ir con los amigos, la familia o los compañeros de la oficina.

Su dueño, Rafael Saavedra Álvarez, platica que la idea es justo esa: ofrecer un rincón acogedor con comida de excelente calidad en una de las zonas más movidas de la CDMX, pero sin que el precio sea una limitante.

Mañanas con sazón de hogar 

Para empezar el día con el pie derecho, sus paquetes de desayuno son una joya. Van desde los 160 hasta los 240 pesos e incluyen tu café, fruta, jugo y el plato fuerte que elijas. En la carta vas a encontrar los clásicos chilaquiles y enchiladas, pero el toque mágico lo dan sus moles tradicionales: el negro, el coloradito y el verde de pepita.

Si traes mucha hambre, por unos pesitos más le puedes agregar tasajo, bistec o unos huevos rancheros. Desayunar rico en Reforma a esos precios ya es un gran acierto.

Para los amantes del picante y el mole 

A la hora de la comida, la experiencia se pone muy divertida y participativa. Tienen una barra con ocho salsas diferentes para que calibres el nivel de picor a tu gusto. Hay desde la clásica verde cruda hasta cosas más coquetas como piña con Tajín o habanero puro con aceite de oliva.

Para abrir el apetito, te sugiero pedir al centro un guacamole con queso Oaxaca y chapulines con sus tortillas recién hechas, o una sopa campesina bien calientita con flor de calabaza y rajas poblanas.

Parrilladas y antojos para compartir 

Si eres de buen diente, las parrilladas son la opción perfecta. Tienen la tradicional con bistec, costilla y arrachera por 300 pesos, una versión premium con cortes como Rib Eye y New York, y por supuesto, la parrillada oaxaqueña que viene con tasajo, cecina enchilada y auténtico chorizo de Oaxaca.

Pero el menú no se queda solo ahí; Rafael cuenta que quisieron incluir joyitas de otras regiones de México, así que también vas a encontrar desde un entomatado de res hasta un pescado zarandeado.

Mezcalito y aguas frescas para el calor 

Para acompañar la plática y la comida, la barra se pinta sola. Tienen una selección de mezcales que empieza desde los 80 pesos y una propuesta de coctelería padrísima con 15 opciones con tequila y otras 15 con mezcal. Ahora, si prefieres algo sin alcohol, preparan unas aguas frescas naturales deliciosas; te recomiendo probar la de hoja santa o la de guanábana si te toca temporada.

En resumen, si andas paseando por Reforma o trabajas por la zona, date una vuelta por Paseo de la Reforma 408. Abre todos los días desde las 7 de la mañana hasta las 11 de la noche. Es el pretexto perfecto para comer delicioso, comer abundante y pasar un rato muy a gusto sin gastar una fortuna.

¡Ahí me cuentas qué tal te pareció! PdC. ☕

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