Si te duele el hombro por más de un día y además limita tus actividades, es momento de consultar a un especialista porque quizá tengas una lesión en el “manguito rotador”, conjunto de músculos y tendones que permiten la movilidad y estabilidad de esta articulación, que de no ser atendida a tiempo puede provocar inmovilidad que sólo puede ser revertida con una cirugía muy compleja.
Así que, si tienes dolor de hombro, no “eches en saco roto” la molestia, no pienses que al rato se te quita. El dolor en esta articulación es una de las consultas más comunes en ortopedia y, en muchos casos, está relacionado con el manguito rotador.
Cuando estos tejidos se inflaman o se desgarran, las consecuencias pueden ir desde molestias leves hasta la incapacidad de mover el brazo.
Debes saber que el manguito rotador es fundamental para la función del hombro, comenta el ortopedista artrofista Jorge Cervantes.
El especialista explica que cuando se daña, ya sea por sobreuso, envejecimiento o una lesión súbita, la vida diaria de las personas se ve seriamente limitada, incluso en tareas tan simples como peinarse, vestirse o dormir del lado afectado.
Tendinitis: la primera señal de alarma
La tendinitis del manguito rotador surge cuando los tendones se inflaman, generando dolor al realizar movimientos repetitivos del brazo por encima de la cabeza.
Actividades cotidianas como trabajar frente a la computadora, dormir sobre el mismo hombro o practicar deportes como natación, tenis o béisbol pueden detonar esta condición.
El artrofista, Cervantes detalla que al inicio, los síntomas suelen ser leves y se manifiestan únicamente con ciertas actividades, pero si no se atienden, pueden progresar a dolor nocturno, rigidez y pérdida de movilidad”.
Desgarros: de lesiones parciales a rupturas completas
Cuando los tendones del manguito rotador se debilitan o se someten a un esfuerzo excesivo, pueden desgarrarse parcial o totalmente. Los desgarros agudos suelen ser consecuencia de una caída o un movimiento brusco al cargar peso, mientras que los crónicos se desarrollan con el tiempo en personas con tendinitis no tratada.
“Un desgarro parcial puede mejorar con reposo, fisioterapia y medicamentos, pero cuando hablamos de rupturas completas, la cirugía es muchas veces la única alternativa para devolver la función del hombro.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se realiza mediante examen físico, radiografías, ultrasonido o resonancia magnética. El tratamiento depende de la gravedad: desde hielo, antiinflamatorios y ejercicios de fortalecimiento, hasta infiltraciones y cirugía artroscópica.
Si te duele el hombro, la molestia persiste por varios días o limita tus actividades, no lo ignores; lo mejor será que acudas con el especialista ya que atender estas lesiones a tiempo puede marcar la diferencia entre un tratamiento conservador y una cirugía compleja.
Prevención: la clave para proteger los hombros
Adoptar buenas posturas, evitar movimientos repetitivos por encima de la cabeza, calentar antes de hacer ejercicio y escuchar las señales del cuerpo son medidas fundamentales para prevenir estas lesiones.
“El cuidado preventivo es tan importante como el tratamiento. Un hombro sano garantiza libertad de movimiento y, con ello, una mejor calidad de vida”, asegura el ortopedista Jorge Cervantes. PdC.
