*¡Histórico! La puma Katia Itzel García pitará en el evento mundialista
Mujer es…arbitra
¡Orgullo puma total! El arbitraje mexicano rompió el techo de cristal y la encargada de hacerlo es una universitaria de hueso colorado. Katia Itzel García Mendoza, alumna de la Facultad de Derecho y egresada de Ciencia Política de la UNAM.
¿Qué hizo? Se subió a la lista oficial de los 52 árbitros que pondrán el orden en el Mundial 2026 de México, Estados Unidos y Canadá. Con esto, se convierte en la primera mexicana en la historia en ser jueza central en una Copa del Mundo varonil de la FIFA.
La silbante entra directo a los libros de historia del futbol global. Es apenas la cuarta mujer en todo el planeta en pitar un mundial mayor como central, siguiendo los pasos de las históricas de Qatar 2022: Stéphanie Frappart (Francia), Salima Mukasanga (Ruanda) y Yoshimi Yamashita (Japón).
A nivel continental, se consagra como la tercera mujer de América con experiencia mundialista, compartiendo honores con las asistentes Neuza Back de Brasil y la mexicana Karen Díaz.
Horas antes de que la FIFA soltara la lista oficial, Katia platicó con estudiantes en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS). Aunque no sabía el momento exacto del anuncio, admitió que ya tenía la corazonada de que su nombre estaría ahí:
“Todos los árbitros del mundo esperamos esa lista. Me siento con mucho agradecimiento porque represento el espacio que muchas abrieron para nosotras, y espero que esto sea un espacio más grande para las que vienen atrás”.
¿Política, leyes y futbol? Todo se conecta en la cancha
¿Qué tienen en común gobernar un país, litigar en un juzgado y controlar un partido de 90 minutos? Para Katia, la respuesta es simple: el poder. Al preguntarle cómo junta la ciencia política, el derecho y el arbitraje, soltó una analogía perfecta: “Para empezar, el arbitraje es una toma de decisiones constante y también eso es la política”.
Para ella, la cancha es un reflejo de la sociedad: tienes dos esferas de poder (los equipos) que quieren ganar a como dé lugar, por lo que su chamba es aplicar las leyes deportivas para que esa disputa se resuelva de la mejor forma y dentro de la legalidad.
Su meta va más allá de sacar tarjetas; quiere que los niños, niñas y jóvenes vean al árbitro con otra cara y se den cuenta de que el silbato es otra manera padrísima de vivir la pasión por el futbol.
La exigencia física: correr más que los jugadores
Si creías que el trabajo del árbitro es tranquilo, piénsalo dos veces. Katia reveló que en cada partido corren en promedio ¡11 kilómetros y medio! Mantener ese ritmo exige una preparación física brutal.
La universitaria recordó que cuando empezó en esta profesión, apenas eran unas 30 árbitras profesionales en todo México. Hoy el panorama cambió por completo y ya son más de 100.
Aunque todavía representan menos del 10 por ciento del gremio en el país, el crecimiento es imparable gracias a que cumplen al 100% con los filtros físicos, teóricos y de interpretación de las reglas. PdC.
