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Mujer es… Éxito. Y hoy se llama Katia Itzel

No hay fecha que no se cumpla. El domingo 19 de julio culminó el Mundial 2026 con la victoria de España. Entre la melancolía y la fiesta, en Pláticas de Café queremos detenernos en algo que nos llena de orgullo: la historia que escribió una mexicana en la cancha.

Katia Itzel García Mendoza pitó 7 partidos durante el torneo. Con cada decisión, puso en alto no solo su capacidad, su preparación y su profesionalismo… puso en alto a la Mujer.

Al dar el pitazo en el encuentro entre Países Bajos y Túnez, se convirtió en la primera mujer de América Latina en dirigir como árbitra central en una Copa del Mundo varonil.

En sus otros 6 partidos fungió como cuarta árbitra, incluyendo el duelo de Octavos de Final entre Suiza y Colombia.

Con eso, Katia entra a los libros de historia dorada del deporte como la cuarta mujer a nivel mundial en dirigir un juego de Copa del Mundo varonil.

Orgullo Puma y universitaria de hueso colorado

Katia es comunidad UNAM. Egresada de Ciencia Política y Administración Pública de la FCPyS y actualmente estudia Derecho en la máxima casa de estudios.

Viene de hacer historia en los Juegos Olímpicos de París 2024 y de ganar el Premio Nacional de Deportes 2024. Con sus 7 partidos en la máxima justa deportiva mundial, consolida su camino en la élite del balompié global.

“El arbitraje mexicano rompió el techo de cristal y la encargada de hacerlo es una universitaria Puma”, y ella lo dice con humildad:

“Me siento con mucho agradecimiento porque represento el espacio que muchas abrieron para nosotras, y espero que esto sea un espacio más grande para las que vienen atrás”.

¿Política, leyes y futbol? Todo se conecta en la cancha

¿Qué tienen en común gobernar un país, litigar en un juzgado y controlar un partido de 90 minutos?

Para Katia la respuesta es una: el poder y la decisión.

“Para empezar, el arbitraje es una toma de decisiones constante y también eso es la política”, explica.

Para ella, la cancha es un reflejo de la sociedad: tienes dos esferas de poder, los equipos, que quieren ganar a como dé lugar. Su chamba es aplicar las leyes deportivas para que esa disputa se resuelva dentro de la legalidad y con justicia.

Lo que representa

Katia Itzel no solo rompió estereotipos en el deporte. Nos recordó algo a todas:

Liderar es decidir bajo presión.

Liderar es sostener las reglas aunque griten.

Liderar es abrir camino para que otras pasen después.

Su silbato no sólo marca faltas. Marca un antes y un después para las mujeres mexicanas y del mundo. ¡Felicidades Katia, que este haya sido el primero de muchos mundiales más! PdC.

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