Aunque la nicotina es conocida por sus efectos dañinos en la salud, investigadores de la UNAM exploran una faceta poco conocida de esta sustancia: su posible capacidad para proteger las neuronas frente a enfermedades como el Parkinson y el Alzheimer. Los resultados son prometedores, pero los científicos son claros: este hallazgo no significa que fumar sea beneficioso ni que el tabaco prevenga estas enfermedades.
Una investigación que rompe paradigmas
El investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM, Enrique Reynaud Garza, junto con especialistas del Departamento de Genética del Desarrollo y Fisiología Molecular, estudia cómo actúa la nicotina sobre el sistema nervioso y si, en el futuro, podría aprovecharse para desarrollar tratamientos contra enfermedades neurodegenerativas.
Los expertos explican que, aunque la nicotina es una sustancia nociva y el consumo de tabaco incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y diversos tipos de cáncer debido a los productos derivados de su combustión, la investigación se centra exclusivamente en la molécula de nicotina y en los mecanismos que activa dentro del sistema nervioso.
Las moscas de la fruta ayudan a entender el Parkinson
Para llevar a cabo sus experimentos, los científicos utilizan Drosophila melanogaster, conocidas como moscas de la fruta, un modelo ampliamente empleado en investigación biomédica.
Estos pequeños insectos comparten alrededor del 70 por ciento de los genes relacionados con enfermedades genéticas humanas y responden de manera muy similar a distintos compuestos farmacológicos, lo que permite estudiar procesos que también ocurren en el cerebro humano.
El equipo desarrolló moscas transgénicas capaces de producir proteínas humanas asociadas con la enfermedad de Parkinson, como la alfa sinucleína y la sinfilina, con el propósito de observar cómo afectan a las neuronas.
¿Qué descubrieron los investigadores?
Durante los experimentos, las moscas fueron expuestas a bajas concentraciones de nicotina. Los investigadores observaron que esta sustancia activa los receptores nicotínicos del sistema nervioso y ayuda a proteger las neuronas del daño provocado por la alfa sinucleína y la sinfilina.
Además, encontraron que cuando ambas proteínas se expresan al mismo tiempo dentro de las neuronas, su efecto tóxico disminuye considerablemente, lo que sugiere que forman parte de una misma maquinaria celular y que un desequilibrio entre ellas podría favorecer el desarrollo del Parkinson.
Estos hallazgos ofrecen nuevas pistas para comprender mejor los mecanismos que originan esta enfermedad y explorar futuras alternativas terapéuticas.
El Parkinson afecta a medio millón de mexicanos
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud, el Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en México y afecta a cerca de 500 mil personas, principalmente entre los 45 y 60 años de edad.
La enfermedad se produce por la pérdida progresiva de las neuronas encargadas de fabricar dopamina, un neurotransmisor esencial para controlar los movimientos del cuerpo. Conforme avanza, provoca temblores, rigidez muscular, lentitud de movimientos y alteraciones del equilibrio.
Según el especialista, aproximadamente el cinco por ciento de los casos tiene un origen genético, mientras que el 95 por ciento restante corresponde a casos esporádicos, cuya causa exacta aún se desconoce.
Los factores ambientales también juegan un papel
Además de la genética, diversos factores ambientales podrían favorecer la aparición del Parkinson, entre ellos la exposición a pesticidas, metales pesados y otras sustancias tóxicas, así como procesos inflamatorios relacionados con la obesidad, una mala alimentación e incluso algunas infecciones.
Por ahora no existe una cura para esta enfermedad, por lo que comprender los mecanismos que dañan o protegen a las neuronas representa una de las principales líneas de investigación en todo el mundo.
Lo más importante del estudio
- La investigación fue realizada por especialistas de la UNAM.
- Los experimentos se realizaron en moscas de la fruta, no en seres humanos.
- La nicotina mostró un efecto protector sobre las neuronas en este modelo experimental.
- El estudio no demuestra que fumar prevenga el Parkinson o el Alzheimer.
- El objetivo es identificar mecanismos que permitan desarrollar tratamientos más seguros en el futuro.
Una molécula polémica que aún guarda secretos
La ciencia suele encontrar respuestas en los lugares más inesperados. En este caso, una sustancia ampliamente asociada con graves daños a la salud podría aportar información valiosa para entender cómo proteger el cerebro frente a enfermedades neurodegenerativas.
Aún falta mucho camino por recorrer antes de pensar en una aplicación clínica, pero investigaciones como la de la UNAM demuestran que el conocimiento avanza cuando se cuestionan las ideas establecidas y se estudian los fenómenos con rigor científico. PdC.
