*¡Ingenios que salvan vidas! El James Dyson Award 2026 premia las mentes que revolucionarán el deporte y la seguridad sísmica
*Ideas simples para riesgos reales: conoce a los ganadores globales del James Dyson Award
¿Te imaginas que un simple bloque de construcción o unos audífonos de videojuego pudieran salvarte la vida? Suena a ciencia ficción, pero es pura ingeniería joven y audaz.
El prestigioso James Dyson Award acaba de anunciar a sus dos ganadores globales de 2026 y, déjame decirte, el talento este año estuvo que arde. El concurso rompió todos sus récords con casi 2,300 proyectos de 28 países.
Al final, dos ideas brillantemente simples se llevaron un premio de £30,000 cada una para transformar la seguridad en las canchas y en las zonas sísmicas. Como dice el mismísimo James Dyson: “Abordan riesgos graves con ideas extraordinariamente sencillas. Es el pensamiento audaz que quería impulsar cuando creé este premio hace 21 años”.
Sentinel: cuando las paredes “hablan” después de un temblor
Imagínate este escenario: pasa un terremoto fuerte y las estructuras de concreto quedan resentidas, pero por fuera se ven normales. ¿Cómo saber si el edificio es seguro sin pasar semanas haciendo pruebas costosas?
Aquí es donde entra Aldrei Ong, un brillante ingeniero filipino de la Universidad De La Salle Manila. Ganador en la categoría de Sostenibilidad, Aldrei inventó Sentinel.
La magia de Sentinel es que transforma un componente que ya se usa de cajón en todas las obras (los separadores de concreto) en sensores inteligentes de bajo costo. Utilizando un concreto especial que conduce electricidad, el sensor nota de inmediato si el material se agrieta porque la resistencia eléctrica cambia.
Esa información se manda de forma inalámbrica a un panel en línea. Básicamente, el edificio les avisa a los ingenieros a distancia: “Oigan, tengo una grieta interna, no dejen entrar a la gente”. Lo mejor de todo es que ya se está probando en un edificio real en Filipinas y el plan es llevarlo a construcciones ya existentes.
Rumble Rims: el “árbitro” inteligente contra las conmociones cerebrales
Por el lado de la medicina y el deporte, tres estudiantes de la Universidad de Harvard (Cleo Pontone, Radhika Saran y Sophia DeVito) se llevaron la corona con Rumble Rims.
Todos sabemos lo peligrosos que son los golpes en la cabeza en deportes como el fútbol o el fútbol americano, pero detectar una conmoción cerebral en la banca es dificilísimo porque los síntomas a veces tardan hasta tres días en aparecer, y el ojo humano puede fallar.
Estas chicas diseñaron unos auriculares de bajo costo equipados con tecnología de seguimiento ocular por infrarrojos.
En una prueba rápida de tres minutos directamente en la cancha, unas cámaras miden cómo se mueven los ojos del atleta y traducen los datos en tiempo real a una pantalla. Si algo anda mal a nivel neurológico, el entrenador sabe al instante que el jugador debe ir al hospital.
Además, tiene un sistema de seguimiento para monitorear la recuperación en casa antes de que el deportista regrese a entrenar. Pasaron por prototipos de cascos y protectores bucales hasta llegar a este diseño de audífonos que ahora buscarán validar como dispositivo médico oficial.
El motor detrás de las grandes ideas
Todo esto es posible gracias al James Dyson Award, un certamen que desde 2005 ha impulsado más de 400 inventos de jóvenes creadores, repartiendo más de 1.5 millones de libras esterlinas en premios. Detrás de este esfuerzo está la James Dyson Foundation, la organización benéfica de Sir James Dyson que se fundó en 2002.
Esta fundación no se queda de brazos cruzados: ha donado más de 155 millones de libras esterlinas a causas benéficas y educativas en el Reino Unido, Estados Unidos, Japón, Singapur, Filipinas y Malasia.
Desde financiar escuelas de ingeniería de diseño en universidades de élite como el Imperial College London y Cambridge, hasta expandir escuelas primarias, el objetivo es claro: inspirar a la próxima generación de ingenieros a resolver los problemas reales del mundo. ¡Y vaya que lo están logrando! PdC.
