*Investigadores de la Facultad de Ciencias desarrollaron un sistema miniaturizado con tecnología similar a la de los celulares, permitiendo cultivos celulares de larga duración y reduciendo la dependencia de pruebas en animales.
Un equipo multidisciplinario del Laboratorio de Mecanobiología de la Facultad de Ciencias (FC) de la UNAM ha marcado un hito tecnológico al desarrollar el primer “hígado en un chip” en Latinoamérica. Este dispositivo microfluídico busca mimetizar las funciones del órgano humano para la evaluación de nuevos medicamentos en la industria farmacéutica y la academia.
El proyecto, liderado por el Dr. Genaro Vázquez Victorio, utiliza técnicas de microfabricación similares a las empleadas en la producción de circuitos para computadoras y celulares. “Diseñamos un sistema en miniatura para decidir qué pudiera servirle a la célula para que se sienta como en casa”, explicó el académico.
Tecnología de frontera contra el rezago
El hígado es considerado el “laboratorio químico” del cuerpo, encargado de procesar fármacos, controlar niveles de azúcar y eliminar desechos. Por ello, contar con un modelo preciso es vital. El dispositivo utiliza polidimetilsiloxano (PDMS), un material que permite replicar microestructuras y mantener flujos laminares que imitan la fisiología humana.
Uno de los mayores logros del equipo, detallado en la revista Advanced Healthcare Materials, fue superar el reto de la adhesión celular. Mientras que en intentos previos las células morían o se despegaban en 24 horas, el nuevo protocolo —desarrollado por la doctora Mitzi Pérez Calixto— permite mantener cultivos funcionales durante semanas.
“Hicimos un protocolo accesible para cualquier laboratorio que quiera tener el mismo nivel de funcionalidad que los que se utilizan en Estados Unidos o Europa”, manifestó Vázquez Victorio, subrayando que la meta es evitar el rezago tecnológico en México.
Hacia el fin de las pruebas en animales
Este avance se alinea con las tendencias globales de salud. Para el año 2030, organismos internacionales como la FDA de Estados Unidos planean sustituir las pruebas farmacológicas en animales por estas “metodologías de nuevo enfoque” basadas en chips.
El proyecto contó con el respaldo de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) y la colaboración de instituciones internacionales mediante becas como la Fulbright.
Futuro: Pulmones y riñones artificiales
El éxito del “hígado en un chip” ha abierto la puerta a nuevas colaboraciones. Actualmente, el laboratorio trabaja con el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) para crear un “pulmón en chip” y con el Instituto Nacional de Nutrición “Salvador Zubirán” para un modelo de riñón.
Además, el equipo ya proyecta un modelo específico de hígado graso, una enfermedad que se estima afectará al 50% de la población mundial en los próximos años y que en México ya padece cerca del 30% de la ciudadanía. PdC.
Foto de Tima Miroshnichenko.
