Sentirse Bien Verse Bien

¿Por qué algunas mujeres están diciendo adiós a sus implantes mamarios?

*Del deseo de aumentar el busto a buscar una relación más natural con el propio cuerpo

Hubo un tiempo en que hablar de cirugía estética de busto casi automáticamente nos hacía pensar en una cosa: poner implantes.

Durante décadas, el aumento mamario fue uno de los procedimientos más conocidos dentro de la cirugía plástica. Para muchas mujeres significó sentirse más cómodas con su cuerpo, recuperar volumen después de un embarazo o simplemente conseguir la imagen que deseaban.

Pero las conversaciones cambian. Y parece que la que hoy está tomando fuerza es otra: ¿Y si ahora quiero quitármelos?

Sí, así como lo leen.

El explante mamario, es decir, la cirugía para retirar los implantes, ha comenzado a despertar cada vez más interés entre mujeres que después de algunos años han decidido replantearse aquella elección.

Y no necesariamente porque hayan dejado de gustarles. A veces simplemente ya no quieren lo mismo.

Déjame te platico…

Cuando cambia la vida, también pueden cambiar nuestras decisiones

El Dr. Fernando Cravioto, médico cirujano especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, explica que detrás de esta decisión existen diferentes razones y que cada paciente tiene una historia particular.

Porque una mujer que se colocó implantes a los 25 años quizá no piensa igual a los 40.

En medio pueden haber ocurrido embarazos, cambios hormonales, transformaciones en el cuerpo, envejecimiento, nuevas prioridades o simplemente una manera diferente de entender la belleza.

“Es muy común que las pacientes lleguen después de años con implantes, en una etapa distinta de su vida. Ya no buscan volumen, sino sentirse cómodas, ligeras y en equilibrio con su cuerpo”, señala el especialista.

Y quizá ahí está una de las claves de esta conversación.

No siempre se trata de querer verse diferente. A veces se trata de querer volver a sentirse como una misma.

¿Por qué algunas mujeres deciden retirarlos?

No existe una sola razón.

Entre los motivos que pueden llevar a una paciente a considerar un explante están las molestias físicas, cambios en la forma del cuerpo, complicaciones relacionadas con el implante o simplemente un cambio en sus preferencias personales.

La búsqueda de bienestar

Algunas mujeres refieren sensación de peso, incomodidad o limitaciones para determinadas actividades, especialmente cuando tienen implantes de mayor volumen.

También pueden presentarse complicaciones como la contractura capsular, una condición en la que el tejido que se forma alrededor del implante se endurece y puede provocar cambios en la apariencia o molestias.

Otra posibilidad es la ruptura del implante, que requiere valoración médica.

Y hay otro término que probablemente hayan encontrado en internet: Breast Implant Illness (BII).

Se trata de una denominación utilizada por algunas pacientes para describir un conjunto de síntomas que atribuyen a sus implantes, entre ellos fatiga, dolor articular o dificultad para concentrarse.

Aquí vale la pena hacer una pausa.

Que una paciente presente determinados síntomas no significa automáticamente que sean causados por sus implantes. Precisamente por eso es importante una valoración médica individual y no quedarse solamente con lo que encontramos en redes sociales.

También cambió la idea de belleza

Durante años, una silueta con mayor volumen fue presentada como uno de los ideales estéticos. Pero los ideales cambian.

Hoy vemos con mayor frecuencia una búsqueda de resultados que se perciban naturales, proporcionados y acordes con la estructura corporal de cada mujer.

Y eso también puede influir en la decisión de retirar implantes.

No significa que los implantes hayan dejado de ser una opción para quien los desea.

Significa que cada vez hay más mujeres que quieren decidir qué significa para ellas sentirse cómodas con su cuerpo.

La información también cambió la conversación

Antes, muchas decisiones sobre procedimientos estéticos se tomaban a partir de recomendaciones de amigas, revistas o fotografías.

Hoy tenemos acceso a testimonios, comunidades digitales, información médica y experiencias de mujeres que han pasado por procedimientos similares.

Eso tiene una parte positiva: permite llegar a una consulta con más preguntas.

Pero también tiene un lado que debemos cuidar.

Internet puede informar, pero no puede sustituir una valoración médica.

Una experiencia publicada por otra persona puede ser completamente diferente a la nuestra.

Por eso, si una mujer está considerando retirar sus implantes, lo recomendable es hablar con un cirujano plástico certificado, revisar su caso particular y conocer las diferentes alternativas antes de tomar una decisión.

¿Y después de retirar los implantes?

Aquí es donde la historia se pone todavía más interesante.

Porque retirar un implante no significa simplemente sacarlo y listo.

Después de años con un implante, el tejido mamario puede haber cambiado. También pueden influir los embarazos, la pérdida o aumento de peso, la edad y las características propias de cada cuerpo.

En algunos casos puede ser necesario valorar procedimientos adicionales, como una mastopexia o levantamiento mamario, para reposicionar el tejido y mejorar la forma del busto.

Pero eso, queridas lectoras y lectores, merece una plática aparte.

Porque la pregunta que surge naturalmente es:

Si retiro mis implantes, ¿cómo quedarán mis senos?

Y la respuesta no es igual para todas.

Depende de cada cuerpo, de cuánto tejido exista, de la elasticidad de la piel, del tiempo que se hayan tenido los implantes y de muchos otros factores.

Por eso el Dr. Cravioto insiste en que el explante requiere una planeación individualizada.

Una decisión que también puede ser emocional

Hay algo que a veces olvidamos cuando hablamos de cirugía estética.

El cuerpo también guarda historias.

Para algunas mujeres, colocarse implantes representó una etapa de su vida: recuperar confianza, sentirse atractivas, modificar algo que no les gustaba o simplemente cumplir un deseo personal.

Años después, retirarlos puede significar exactamente lo contrario: aceptar una nueva etapa y sentirse cómodas con una imagen diferente.

“No se trata simplemente de retirar un implante. Es un proceso que combina salud, identidad y estética. Cada paciente llega con una historia distinta y merece un acompañamiento integral, tanto médico como emocional”, explica el especialista.

Y me parece que ahí está la parte más interesante de toda esta conversación.

Porque al final, no estamos hablando solamente de implantes.

Estamos hablando de cómo cambia nuestra relación con nuestro cuerpo a lo largo de la vida.

La belleza también puede cambiar de opinión

Quizá esa sea la verdadera transformación. Durante mucho tiempo se nos dijo cómo debía verse un cuerpo. Ahora, cada vez más mujeres parecen estar diciendo:

“Yo quiero decidir cómo quiero sentirme en él.”

Y eso puede significar ponerse implantes. O retirarlos. O no hacer ninguna de las dos cosas.

Porque una decisión estética debería ser, ante todo, una decisión personal, informada y acompañada por profesionales de la salud.

Y si después de leer esto se quedaron con la pregunta de qué ocurre cuando una mujer decide retirar sus implantes, no se preocupen…

Mañana seguimos la plática.

Porque quitar un implante es apenas una parte de la historia. ☕

Foto de Polina Tankilevitch.

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