Texto de Susana Vega López.
Hoy el café viene acompañado de una plática muy especial, de esas que inspiran y nos hacen valorar el trabajo de los demás.
Soy periodista, es un libro hecho por periodistas y para periodistas, pero también para todos aquellos que quieran saber más de esta hermosa profesión. Y es que, a decir verdad, no es una tarea fácil; se necesita algo muy importante: una verdadera vocación. Es cierto que te deja muchísimas gratificaciones y enseñanzas inolvidables, pero también se pasa por muchos bemoles y retos en el camino. Así que, si quieres conocer sus historias y sus anécdotas contadas de viva voz, este es el ejemplar perfecto para ti.
¡Prepara tu taza y acompáñame a descubrirlo!
Las notas de la Orquesta de Cámara de la Universidad Autónoma de Hidalgo se escucharon entre el bullicio de los presentes; la música ambientaba los saludos, las pláticas, los encuentros, pues pocos confirmaron su asistencia, pero fueron muchos los que llegaron. La convocatoria fue nutrida; tal vez, inesperada.
Y es que el pasado miércoles 29 de julio nos hicieron entrega del libro Soy Periodista con la frase: “La verdad no necesita permiso” donde participamos 23 reporteros (18 hombres y 5 mujeres); una obra que se presentó oficialmente en una terraza de la empresa Intélite, donde el anfitrión, Rodolfo Sandoval Monroy, prestó este lugar con vista al maravilloso Castillo de Chapultepec, donde resalta la bandera de México al ondear majestuosamente.
El día fue amigable; con su sol resplandeciente alcanzaba a iluminar la pancarta blanca de plástico donde apreciaba la portada del libro y se leían los 23 autores: Analletzin Díaz Alcalá, Arnulfo Domínguez Cordero, Elías Chávez, Enrique Martí Lazcano Vázquez, Francisco Ortiz Mendoza, Ivette Estrada, Jaime Ramos López, Jorge Adalberto Villasana Miranda, Juan Bolívar Díaz, Luis Miguel Alarcón, Lourdes Mendoza, Luis Alberto Reyes, Marco Antonio Alfaro, Martín de Jesús Takagui Carbajo, Octavio Campos Ortiz, Javier López González, Rafael García Garza, Edgar Hernández, Rodolfo Sandoval Monroy, Rogelio Varela, Judith Álamo López, Susana Vega López y Luis Cárdenas. Así, en ese orden, junto con el de Víctor Sánchez Baños, quien escribió el prólogo.
Sin formalismos dio inicio la ceremonia de entrega del libro de 182 páginas, donde Javier López González, de manera sorpresiva, pidió que fuera uno de los presentes (todos representantes de medios) quienes nos los entregara. Uno a uno pasamos a recibirlo. Se tomaron las fotos. No hubo protagonismo. Algunos pidieron la palabra y hablaron del momento por el que atraviesa el periodismo.
No fue tarea fácil para Javier López, también vicepresidente Editorial de la Fundación de Comunicadores y Periodistas Latinoametricanos (FCP Latam), porque muchos -si bien no lo ignoraron- no creyeron y, por lo tanto, no entregaron su colaboración y quedaron fuera de este primer volumen que permite conocer etapas de la vida de quienes ejercemos el periodismo.
Frases fueron y vinieron: “El periodismo no nace para ser aplaudidor del régimen en turno, pero tampoco para erigirse en un tribunal de oposición”; “El periodista da voz a quienes no tienen voz”; “El periodismo es el espejo de la realidad y cuando al poder le resulta incómoda la imagen en el espejo, el problema jamás ha sido el cristal sino la realidad que en él se refleja”.
“Nunca ha habido tiempos fáciles para el ejercicio del periodismo”; “Mientras sigamos escribiendo y contando lo que otros prefieren que no se cuente, nadie nos habrá silenciado del todo”; “México es un país de los más peligrosos para ejercer el periodismo”; “No olvidemos ni seamos ajenos a que en los últimos años el asesinato de periodistas se ha incrementado”.
También salió la historia del periodismo: de pasar de la libreta y la pluma al celular; de los linotipos y el papel al internet; de dejar las grabadoras y los “caimanes” (cables que usábamos los de radio para conectarnos al teléfono de rosca y mandar el sonido con las declaraciones de tal o cual funcionario, médico, especialista…) porque ya se tienen esas funciones en el teléfono celular, que han dado paso a que el reportero asuma más funciones como el de fotógrafo, camarógrafo y más.
No quedó fuera el comentario de que ahora cualquier persona puede registrar un hecho, grabarlo y hacerlo viral en las redes sociales sin, necesariamente, ser periodista.
La entrega del libro Soy Periodista fue en un ambiente entre iguales donde se reunieron, por citar algunos, Miguel Reyes Razo, Moisés Sánchez Limón, Miguel Bárcena, Roberto Vizcaíno y más representantes de medios convocados por el maestro Javier López, quien logró recopilar historias de quienes tuvimos el entusiasmo de contar nuestra experiencia.
La idea es continuar con más libros, con más volúmenes de vivencias de los periodistas que aún ejercemos, y dejar testimonio de lo que vivimos, por lo que pasamos, ¡de la que nos salvamos!
Ha habido más presentaciones, como la que se hizo en el Club Primera Plana o en la Feria Universitaria del Libro, realizada en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.
Sólo hasta que se publicó el libro supe quiénes participábamos.
La pregunta que se me hizo fue ¿por qué eres periodista?, y así comienzo mi entrega. Al leerlo me gustó saber que articulistas, columnistas, editorialistas, fotógrafos, reporteros, locutores, cronistas, directores de diarios, corresponsales, comentaristas, críticos, informadores, diaristas y funcionarios públicos de áreas de comunicación, plasmaron parte de sus experiencias y formación en las diferentes “fuentes” de información.
El libro publicado por editorial Lebrí ya está a la venta a un costo de 299 pesos.
El rincón del café… ☕💬
Definitivamente, dedicarse a buscar la verdad es una labor de pura pasión y un enorme corazón. A veces se nos olvida todo lo que pasa detrás de una nota, desde los nostálgicos tiempos de los “caimanes” telefónicos hasta la inmediatez del internet en el celular. ¡Qué maravilla que estas memorias de vida queden grabadas para siempre en papel!
Si te apasiona la lectura o tienes curiosidad de conocer el detrás de cámaras de las noticias, ya tienes una excelente recomendación para tu buró por solo 299 pesos. Nos leemos en la próxima plática de café. PdC. ☕
