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¿Adiós a los billetes? ¡Ni de chiste! El efectivo sigue siendo el “jefe de jefes”

Olvídate del sueño futurista de pagar todo con la mirada o con un reloj inteligente: en México, el verdadero “jefe de jefes” sigue siendo el billete todo arrugado que traes en la bolsa del pantalón.

Aunque sientas que vives en el año 3000 porque pagas los tacos con el celular o el Metro y Metrobús con tarjeta bancaria o de “Movilidad” o transfieres la tanda por la app del banco, la realidad es que nuestra economía todavía se mueve a base de monedas. Mientras en otros países el dinero físico ya parece una pieza de museo, pues el bolsillo mexicano se resiste a soltar el efectivo, demostrando que la digitalización en el país va a paso de tortuga con flojera.

César Francisco Duarte Rivera, investigador de la UNAM, señala que los mexicanos todavía estamos a “años luz” de adoptar tecnologías avanzadas como la tokenización, un proceso que transforma tus propiedades o dinero real en “tokens” digitales seguros.

De este lado del charco: el amor por el papel moneda

Mientras el mundo corre hacia las transacciones invisibles, la realidad en las calles mexicanas muestra que somos bastante tradicionales a la hora de pagar, especialmente si nos comparamos con nuestros vecinos del continente.

Pues en nuestro país todavía 8 de cada 10 compras se pagan “en efe…”, es decir, con dinero en efectivo. Mientras que en Brasil, solo 4 de cada 10 transacciones usan monedas físicas; y en Estados Unidos, la cifra baja a 3 de cada 10 operaciones.

¿Por qué nos cuesta tanto soltar el billete?

¿Por qué preferimos el bulto en la cartera que los dígitos en la pantalla? El especialista explica que no es solo un tema de flojera tecnológica, sino una receta con ingredientes culturales, históricos y sociales.

Para empezar, la enorme economía informal del país es el motor que mantiene los billetes circulando de mano en mano, lejos de los ojos de los controles digitales. A esto se le suma el clásico: “más vale malo conocido que bueno por conocer” Una profunda desconfianza hacia los bancos y una falta de información clara.

En cristiano: mucha gente (sobre todo los avanzaditos de edad) no le entiende a las aplicaciones o, simplemente, le da desconfianza que su dinero desaparezca en el ciberespacio.

El “coco” del SAT y el miedo al rastreo

El Banco de México ha hecho su luchita lanzando herramientas como el SPEI (Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios) y el CoDi (Cobro Digital) para hacernos la vida más fácil. Al gobierno federal también le encanta la idea de la economía digital porque así es más fácil cobrar impuestos y cachar a los que andan en malos pasos.

Sin embargo, aquí es donde entra el miedo de que el dinero digital se convierta en el “Gran Hermano” que rastrea cada movimiento y cada antojo que compramos.

Duarte Rivera, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, aclara que para quienes ya tienen una cuenta bancaria ligada a su RFC, ese rastreo ya es una realidad, aunque afortunadamente existen leyes que protegen la privacidad de nuestros datos.

El colchón no pasa de moda

El reto principal antes de dar el gran salto digital es lograr que el Banco de México arme una regulación fuerte que proteja estos sistemas, evitando que las finanzas digitales caigan solo en manos de empresas privadas interesadas en su propio beneficio.

El especialista estima que la cosa podría cambiar en los próximos cinco años, bajando la dependencia del efectivo de ocho a cinco de cada diez transacciones.

Aun así, las carteras mexicanas no van a adelgazar pronto y el “guardadito” debajo del colchón seguirá siendo el método de ahorro favorito de muchos. Aunque las aplicaciones se vuelvan más modernas, en un país donde la confianza se gana con un saludo de mano, el efectivo no va a desaparecer de la noche a la mañana.

La tecnología podrá traernos mil innovaciones, pero la frase celestial de “¿no tendrá diez pesitos en monedas para el cambio?” seguirá resonando en cada esquina por mucho tiempo más.

Cuéntanos, ¿qué prefieres más: pagar con efectivo, con tarjeta o mediante app? PdC.

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