Tos severa al punto de dificultar la respiración, es uno de los síntomas característicos de la enfermedad infecciosa conocida como Tosferina, la que es causada por la bacteria Bordetella pertussis.
Otros de los síntomas de la Tosferina, padecimiento respiratorio altamente contagioso, son la secreción nasal, fiebre y tos ocasional que poco a poco se vuelve más severa.
¿A quién afecta?
Sólo a los seres humanos de cualquier edad; en el caso de los bebés puede provocar discapacidad permanente e incluso la muerte; se observa con mayor frecuencia en niños menores de 12 años pero mayores de 3 meses.
De acuerdo con información de la Secretaría de Salud publicada en su sitio web, la Tosferina se adquiere cuando se tiene contacto con secreciones de las vías respiratorias de una persona infectada.
Luego del contacto, entre una y dos semanas después, aproximadamente, se presentan síntomas de un resfriado común como secreción nasal, fiebre. La tos es muy fuerte, genera dificultad para respirar después de un ataque de tos con un silbido característico. Estos ataques de tos ocurren con mayor frecuencia durante la noche y dificultan actividades como comer o beber y pueden durar hasta 10 semanas.
El tratamiento de esta afección consiste en la administración de antibióticos y en muchas ocasiones es necesaria la administración de líquidos por vía intravenosa cuando los ataques de tos son severos.
Los bebés son los que tienen un mayor riesgo de muerte y complicaciones debido a que la respiración puede detenerse temporalmente durante los ataques de tos.
Medidas de Prevención
La Tosferina es posible prevenirla mediante la vacunación; la vacuna pentavalente acelular protege contra difteria, tétanos, tosferina, poliomelitis e influenza tipo B. Se administran 4 dosis a los 2, 4, 6 y 18 meses. La vacuna DPT se aplica como refuerzo a los 4 años protegiendo contra difteria, tétanos y tosferina.
*Evitar el contacto con personas que la padezcan.
*No compartir alimentos, utensilios, cepillos de dientes, cigarros u otros objetos similares.
*Lavarse las manos con frecuencia y evitar tocarse la cara con las manos sucias.
*Cubrirse la boca y nariz al toser o estornudar.
*Desechar de forma adecuada los pañuelos.
*Mantener limpias y desinfectadas las superficies.
*Mantener a los bebés y recién nacidos lejos de cualquier persona con tos o síntomas de resfriado.
En caso de presentar la enfermedad, aislamiento. PdC.
Foto de Vlada Karpovich.