Miscelánea

La publicidad ha encontrado un nuevo lienzo: el piso

El piso es tuyo, mío, de todos. Es un gran lienzo de kilómetros y kilómetros para que conozcan tu producto o tu servicio.

De la publicidad de boca en boca a los anuncios en la televisión, en el radio, en los periódicos, en las revistas, en los espectaculares, en las vallas, en las paredes, en los postes, en el transporte, por medio del voceo y el volanteo, ahora el piso es la evolución moderna de la publicidad gráfica.

Es así como la publicidad ha encontrado un nuevo lienzo en nuestros pies. Caminar y de pronto encontrarte una imagen, una frase, un sello sí que es de llamar la atención. Lo que alguna vez fue un concepto antiguo de marcar el suelo, se ha transformado en un formato publicitario moderno y de alto impacto.

Aunque la idea de plasmar mensajes o marcas en el suelo es ancestral, su uso como un formato de publicidad comercial sistemático y de alta durabilidad es un fenómeno de la segunda mitad del siglo XX.

El verdadero auge de estos “gráficos de piso” se produjo en la década de 1990, gracias a los avances en los vinilos adhesivos y las técnicas de impresión digital que permitieron crear materiales resistentes al tráfico peatonal y a las condiciones climáticas.

Los que saben, dicen que la publicidad en el piso, más bien, su evolución, ha sido parte integral de la industria de la publicidad exterior (Out-of-Home, OOH).

El formato actual es el resultado de la colaboración entre empresas de impresión digital, fabricantes de vinilos adhesivos duraderos y agencias de marketing especializadas en street marketing que vieron el potencial en un espacio comúnmente ignorado.

Espacios de Alto Impacto

Frente a la saturación de los medios publicitarios tradicionales, el marketing busca capitalizar espacios que pocos consumidores esperan. “OOH, el piso es de todos”, es la premisa que guía a las campañas innovadoras que desafían la noción de que la publicidad solo se dirige a personas que llevan la frente en alto.

Los pisos se han convertido en un recurso de gran alcance y visibilidad. Contrario a lo que se podría pensar, la efectividad de estos mensajes radica en que todo aquel que camina con la cabeza gacha, prestando atención a dónde pisa, se entera del mensaje.

Esta forma de publicidad capta la atención en momentos cruciales, como en puntos de venta, pasillos de centros comerciales o estaciones de transporte público, demostrando que un mensaje bien colocado en el suelo puede tener un impacto tan grande o mayor, que una valla publicitaria tradicional.

Es así como comenzamos a ver en algunas calles o avenidas, anuncios como el de  La Barbería “La Higiénica” (1921-2025), quien aprovechando el mes de noviembre sacó sus calaveritas:

“La calaca admiraba su reflejo/Poesía veía en el espejo/Hasta el barbero quedaba perplejo.

Peines, brillos y secadora/En la barbería más ganadora/Y la calaca es la más trabajadora.

Todos acudían por un peinado/Con un estilo siempre admirado/Y la calaca pedía lo más soñado”.

Así con una calaverita “impresa” en el piso de una de las avenidas más largas e importantes de la Ciudad de México, Insurgentes, muchos que no la conocíamos nos enteramos de su existencia y que además tiene más de un siglo dando servicio.

Todos y todo se puede anunciar, al fin que por suelo no paramos: como la película: “Mátate, Amor”, o “Amores Perros” 25 aniversario; la concesionaria de autos: “Chevroletazo” o una marca tequilera que con frases simples puestas unas aquí y otras más allá, llama la atención: “Eterno es el legado”, “Eterno es el Tequila”, “Eterno es el sabor”.

Dicen los expertos que la publicidad en el piso es la convergencia de una idea antigua con tecnología moderna, que redefine el paisaje urbano y demuestra que cada centímetro de espacio público es una oportunidad para conectar con el consumidor. PdC.

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